lunes, 7 de octubre de 2019

Tragar polvo


Aprovechando que en Gorliz ha amanecido estupendo para pasear me he cogido a Elileentxu y nos hemos ido juntos hasta Astondo, y de vuelta en casa, en vez de irme a desayunar donde siempre, he tirado para el Lighthouse —lugar de reunión habitual donde Ernesto y yo maquinamos de lo lindo mientras tomamos algo—, porque tenía que pillar cosillas en el Eroski, que queda de paso, y así, con los deberes hechos, liberaba la mañana.

No me enredo. Estaba con mi café ojeando El Correo cuando se me ha acercado un vecino con el que hasta hoy no tenía demasiado trato, la verdad. Habíamos coincidido alguna vez en los corrillos matinales del Argintxe, pero él es (era) más de leer esa prensa que yo no suelo tocar, y como el caso es que aquí, además de por mi costumbre de ir en pantalones cortos y chancletas aunque caigan chuzos de punta, se me conoce porque escribo sobre cochecitos de colores, pues lo dicho, Jose —así se llama, como yo—, se me ha acercado y sin ánimo de importunarme me ha preguntado, literal: ¿qué coño está haciendo Alonso? 

No lo he pillado a la primera, pero luego ha quedado claro que se refería a la participación del asturiano en el Rally de Marruecos y, sin pensármelo dos veces, le he contestado que está tragando polvo como un cosaco...

Nos hemos reído y hemos acabado compartiendo mesa. Obviamente, hemos charlado de Hamilton, de los que le pasa a Vettel, de si la Fórmula 1 tiene futuro, de Max y Charles y de Kubica, y de Kimi —es kimista también, y la densidad de seguidores del de Espoo en Gorliz empieza a ser preocupante—, y bueno, lo hemos pasado francamente bien, incluso cuando hemos tocado las andanzas de Fernando lejos de la máxima disciplina.

Y aquí quería llegar, porque buena parte de la distorsión que planea sobre lo que hace o deja de hacer nuestro compatriota, viene de la excesiva necesidad que muestra nuestra prensa especialista de seguir chupando de la teta del bicampeón, y disculpadme la fea composición de la frase. Alonso anunció en agosto de 2017 que se iba de la Fórmula 1 pero dejó la puerta abierta. Podía haber dicho que se tomaba uno o dos años sabáticos, pero no lo hizo, lo que nos pone en que a partir de la finalización de la temporada en cuestión, su vida profesional sigue unos derroteros que no tienen por qué tener explicación siempre.

Después de lograr el Mundial de Resistencia o vencer dos veces consecutivas en Le Mans y conseguir la victoria en la Rolex 24 at Daytona, le queda la Indy 500 para completar La Triple Corona, pero por la razón que sea le apetecía probar raids y es lo que está haciendo en la actualidad, con vistas al Dakar o no, que todavía no lo ha concretado. Entrena duro, se divierte, sigue proporcionando titulares, y en estos momentos está tragando polvo en Marruecos...

A mí me resulta muy sencillo de ver, qué os voy a contar. Fernando vive su vida como le da la gana y nos deja participar de ella permitiéndonos hacer de espectadores. Yo no lo daría más vueltas, al menos de momento.

Os leo.

2 comentarios:

Elín Fernández dijo...

Conocí el Lighthouse. ;)

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Allí nos vimos por primera vez, Elín ;)

Abrazote largo

Jose