Mostrando entradas con la etiqueta Caine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caine. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de abril de 2025

Miami, ¡qué vicio!


Encaramos semana de carrera con colofón en Miami, y doble, cabe añadir, porque, si ya promete ser doloroso el viaje, nos toca con guinda doble: Sprint y Gran Premio, imagino que gracias a que Liberty Media ve cosas que nosotros no vemos y, claro, como se hace con los niños durante su etapa escolar, considera que nos vendrá bien aprender la lista de los Reyes Godos, comenzando por Ataúlfo y Teodoredo, para que al menos sepan temprano lo que vale un peine en cuanto al vínculo existente entre autoridad e inutilidad.

Al respecto de lo miamitarra siempre vengo con el mismo cuento: a mí me tiraba la tropa del teniente Castillo y, más recientemente, el propio teniente Caine al frente de su CSI. La Pequeña Habana, los cayos de Florida y los Everglades donde campan a sus anchas los caimanes y los narcotraficantes ocultan sus bultos de cocaína o se deshacen del fruto de sus ajustes de cuentas. Miami duro, Miami bestia. Me diréis qué demonios de emoción se puede esperar así de la promesa de espectáculo que nos hace la propietaria de la Fórmula 1.

lunes, 2 de mayo de 2022

¡Ojito cuidao!

Entre pitos y flautas nos hemos puesto en semana de Fórmula 1, concretamente en los preliminares de la quinta prueba del calendario 2022, The I Miami Grand Prix, en el condado de Miami Dade, el territorio de caza legal de Horatio Caine y su CSI...

Cuidadito con esto. El bueno de Horatio ya se las tuvo que ver con un feo asunto durante una cita de la ChampCar en las calles de la ciudad costera de Florida, y junto a su gente lo resolvió, faltaría más. Y digo cuidadín porque la justicia no descansa —la miamitarra menos aún— y el Faro de Occidente llega muy subidito a Miami criticando «la poza de los yates», cuando en Austria aceptamos pulpo como animal de compañía vistiendo a la peña de tiroleses o en México toleramos que se pinte la cara de catrinas... ¡joder, que sobre las formas de disfrutar no hay nada escrito y como se cabree Caine nos hace un roto!

Os leo.