lunes, 7 de septiembre de 2026
Prólogo
martes, 18 de agosto de 2026
Grand Prix of Ontario
lunes, 10 de agosto de 2026
Masterclass en Portland
jueves, 23 de julio de 2026
Nos van a odiar por ello
lunes, 29 de junio de 2026
Lungaard y el caos
lunes, 20 de abril de 2026
Musique à Grande Vitesse. 1st Region
jueves, 2 de abril de 2026
Y en Barber
lunes, 2 de marzo de 2026
El imperio de los lobos
No soy fan de los dominios aplastantes pero voy a hacer una excepción para brindar por los que aseguraban que en IndyCar no se daban este tipo de situaciones porque había más espacio para la competición que en Fórmula 1; por los que sigue abriendo la boca sin ser capaces de diferenciar la enorme complejidad técnica que rodea a un piloto en nuestra disciplina de cabecera, a Nürbu me refiero, y la comparan con la que reina en la categoría de Roger Penske; porque el nen es compatriota, faltaría más; y, en definitiva, porque Álex resulta sobre el asfalto un querubín de los de antaño, de aquellos, como Kimi, que, una vez abiertas sus hermosas alas, acarician las curvas y vuelan en las rectas, convirtiendo todo lo que hacen en pista en una suerte de poema magistral en el que no sobra ni se echa a faltar una miserable coma.
lunes, 11 de agosto de 2025
Cuatro veces Palou
domingo, 25 de mayo de 2025
¡Pues ya estaría!
lunes, 5 de mayo de 2025
Tres de cuatro
domingo, 2 de marzo de 2025
Palou de nuevo
sábado, 21 de septiembre de 2024
Nashville, todo OK
lunes, 26 de agosto de 2024
Ahora sí
lunes, 24 de junio de 2024
Palou en Laguna Seca
lunes, 10 de junio de 2024
Por fin Will Power
domingo, 12 de mayo de 2024
Palou on fire
lunes, 4 de septiembre de 2023
Broche de oro
jueves, 22 de junio de 2023
Todo indica...
viernes, 16 de septiembre de 2022
The End
Con ésta hacen 6.901 entradas publicadas en Nürbu y será la última que dedico texto a la IndyCar como campeonato.
Comencé a narrar la Serie en 2019, antes de la pandemia, por hacerme un poco idea de por qué tiene tanto predicamento entre los friquis y la nueva oleada de redactores de contenidos, y, desde luego, por pisar terreno firme a la hora de dar la razón a Maese, que la llevaba ya en 2011 [#VKt-02 (Carlos Castellá)], porque sólo con óvalos yo no iba a ninguna parte.



















