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miércoles, 20 de marzo de 2024

La doctrina del re-shock


Admitámoslo: ni Naomi Klein lo vio venir...

Lo anglosajón es tan previsible que hasta dos simples aficionados de a pie, como Álex y yo, nos permitimos calcular con certera precisión, allá en enero pasado, cuándo iba a comenzar la inevitable nueva ofensiva contra Mohammed ben Sulayem. ¡Australia!, y es que en Bahrein y Arabia Saudí podía sentar mal que al dubaití los blancos lo asaran a boinazos, por la kufiya, mayormente, y, bueno, en Japón, China y Miami, básicamente se la trae al pairo lo que suceda con Monsieur le Président

viernes, 9 de febrero de 2024

Y ahora Horner


Mientras los años siguiendo Formula 1 —ficticia o figuradamente, o de manera contrastada y contrastable—, amén de agriarles el carácter, generan acumulación de lípidos y colesterol en el torrente creativo de nuestros ascetas y gurús, a otros nos afina el olfato y el sentido del humor.

A lo que vamos, que me distraigo. Lo sencillo era entrever un vínculo casi indiscutible, según los eruditos, entre el pifostio que montaron al matrimonio Wolff en diciembre y la que le acaba de caer a Horner; lo complejo, empero, era acercarse al abismo nietzscheano y dejar que él te devolviese la mirada.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Toto no es una ONG


Me fascina cuando el personal se pone digno porque se señala al multimillonario que más poder acumula en el paddock

Vínculos económicos más o menos patentes con al menos tres equipos, incluido el que dirige, del que posee el 33%, controla bajo los focos o desde la sombra la carrera profesional de diferentes pilotos y el botoncito que convierte en mágicas las unidades de potencia Mercedes-Benz, un 40% de la parrilla, y además tiene mano para que la FIA modifique el Reglamento Técnico a conveniencia o Pirelli cambie los parámetros de construcción de su producto a mitad de temporada...

sábado, 30 de julio de 2022

Mierda de «shit car»

La temporada está resultando bonita, al menos los sábados. Los domingos se jode siempre, pero leo que hasta el momento han puntuado todas las escuderías y eso es de agradecer a San Stefano y San Ross, y también a Valí Mohammed, quien en nada nos devolverá al piso santificando que lo que beneficia a Mercedes AMG nos beneficia a todos, y así debe ser, y por toda la vida del Altísimo, que es infinita, como infinitas son su generosidad y capacidad de indulgencia. ¡Amén!

Pena que, como quien dice hace nada, le haya prometido a Caperucita que iba a portarme bien, porque este sinvivir saturnal daría para horas y horas de cachondeo, ya que sabemos —lo sabemos—, que George Russell acabará el Gran Premio de Hungría detrás de Lewis Hamilton [Los pecados de otros] porque así lo dice la gramática de nuestro deporte y lo establece la pragmática sanción que dedicó Torger Christian Wolff a su heterónimo Toto, una noche de invierno en que Susie mandó a éste a dormir al sofá.

lunes, 2 de enero de 2017

Susie y un poquito de por favor


No sé qué os extraña del asunto éste, por el cual, Susie Wolf se ha hecho acreedora a ser nombrada miembra (Aído dixit) de la Orden del Imperio Británico por su papel como mujer en el deporte, en concreto en el motorsport, y concretando más: en la Fórmula 1.

Llevo un día ganso, lo reconozco, y confieso, también, que lo primero que se me ha pasado por la cabeza al leer la noticia ha sido en qué coño andaba pensando la Queen británica para promocionar de esta manera a una mujer que adopta el apellido de su marido, que después de destacar un poquito como conductora en categorías inferiores y correr el DTM, se consume posteriormente en el garaje de Grove como piloto de desarrollo, precisamente cuando todos nos hemos coscado, gracias a Carmen Jordá y Davide Valsecchi, fundamentalmente, de que ser piloto de desarrollo es poquito más que ser un piloto de banquillo. Una anécdota, una nota de color de cara a la galería. Con el agravante de que Susie Stoddart, de no ser la esposa de don Toto Wolff (accionista entonces de Williams), seguramente no habría llegado ni a eso antes de anunciar su retirada para ser madre.