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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Le sonno di Hinwil [Alfa Romeo]


Abandonamos la zona indolente de la parrilla, si se puede denominar así, y con Alfa Romeo comenzamos a visitar a los integrantes del grupo reducido de equipos que han luchado realmente por algo más que por mantener presencia en el campeonato. 

Los que lleváis tiempo leyéndome aquí sabéis de sobra lo que me gusta la montonera. La forman la peonada de brega del Mundial, escuderías que pelean a brazo partido a veces por meterse en la cola del reparto de puntos y otras simplemente por salvar el tipo, pero, en todo caso, en sus hazañas en pista se ve mejor que en ningún otro sitio si se avanza o se retrocede, si las soluciones adoptadas son aciertos o rotundas meteduras de pata, etcétera.

martes, 4 de julio de 2017

La tragedia de Pascal


He dormido a pierna suelta, y lo digo por aquellos que esperaban que lo de Vettel me quitara el sueño. 

Nos retratamos a diario y es cierto que yo lo llevo más jodido que vosotros porque me expongo aquí cada jornada. Dejémoslo en que para mí todo esto consiste en esperar a ver de qué lado cae la pelota, porque la pelota siempre cae y porque Sebastian no ha hecho pupita al asturiano, precisamente, sino al hijo del viento, a Lewis, y eso a lo peor no se lo perdonan tan facilmente los chicos de la british press ahora que el de Tewin tiene posibilidades de ser tan tetracampeón como el alemán, venciendo, además, a la pérfida y tramposa Maranello.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los ricos también lloran


Te tomas unos días de descanso y el mundillo parece haber recobrado la vida como los campos en primavera. Os confieso que me hacía falta meterme entre pecho y espalda un poco de distancia con todo este ajetreo, pero acostumbrado a daros la vara una o dos veces al día, sería deshonesto hurtaros que también ha habido momentos de auténtico mono, hasta el punto de que ayer, noche ya, intenté infructuosamente hincar el diente a la Fórmula 1 por ir pillando el saborcillo.

Como digo no pude. Me consolé pensando en que esta mañana tempranito podría, pero tampoco ha sido posible. Así las cosas, mientras abocetaba esta tarde un planteamiento gráfico que me servirá de base para una imagen corporativa que tengo que presentar, el lado derecho de mi cerebro, el que uso para estos menesteres, me decía una y otra vez que llega el invierno si es que no ya ha llegado aunque todavía no haya concluido el otoño, al menos oficialmente.