lunes, 7 de septiembre de 2026
Prólogo
domingo, 23 de agosto de 2026
El sueño americano
martes, 18 de agosto de 2026
Grand Prix of Ontario
lunes, 10 de agosto de 2026
Masterclass en Portland
jueves, 23 de julio de 2026
Nos van a odiar por ello
martes, 7 de julio de 2026
La primera de «Pato»
El Gran Prix of Mid Ohio (Honda Indy 200) se celebró sobre la cuerda del Mid-Ohio Sports Car Course de Lexington, un circuito convencional del agrado del público que, sin embargo, en esta edición no ofreció el espectáculo esperado, básicamente porque los Arrow-McLaren de Lundgaard y nuestro protagonista coparon los primeros planos desde el arranque mismo de la prueba.
lunes, 29 de junio de 2026
Lungaard y el caos
lunes, 8 de junio de 2026
Newgarden y el foco
miércoles, 3 de junio de 2026
Álex en Detroit
martes, 26 de mayo de 2026
Felix y la Indy 500
domingo, 24 de mayo de 2026
Día grande
domingo, 10 de mayo de 2026
Lundgaard y Arrow McLaren
lunes, 20 de abril de 2026
Musique à Grande Vitesse. 1st Region
jueves, 2 de abril de 2026
Y en Barber
lunes, 16 de marzo de 2026
Tarde en Arlington
lunes, 9 de marzo de 2026
Highlights, Phoenix
El óvalo de tres ápices donde se celebró el Grand Prix of Phoenix es chiquitín, concretamente de 1 milla, lo que incide en la abultada carga de vueltas, 250 giros de vellón, y en que los caution y el tráfico se convierten en casi tan protagonistas como pilotos y máquinas.
lunes, 2 de marzo de 2026
El imperio de los lobos
No soy fan de los dominios aplastantes pero voy a hacer una excepción para brindar por los que aseguraban que en IndyCar no se daban este tipo de situaciones porque había más espacio para la competición que en Fórmula 1; por los que sigue abriendo la boca sin ser capaces de diferenciar la enorme complejidad técnica que rodea a un piloto en nuestra disciplina de cabecera, a Nürbu me refiero, y la comparan con la que reina en la categoría de Roger Penske; porque el nen es compatriota, faltaría más; y, en definitiva, porque Álex resulta sobre el asfalto un querubín de los de antaño, de aquellos, como Kimi, que, una vez abiertas sus hermosas alas, acarician las curvas y vuelan en las rectas, convirtiendo todo lo que hacen en pista en una suerte de poema magistral en el que no sobra ni se echa a faltar una miserable coma.



















