Con ocasión del centenario de la carrera Pekín-París (Peking-París, 1907), el productor de miniaturas Rio Automodelli lo celebró poniendo a la venta un modelo a escala del coche vencedor de la prueba, el Itala 35/45 hp 1907 (Tipo 55).
El automóvil en cuestión disponía de un motor de 14'8 litros y fue preparado para la ocasión en la fábrica Itala Fabbrica Automobili sobre la base del Grand Prix de 1905 y bajo la supervisión del ingeniero y diseñador que lo había creado, Mateo Ceirano, con el enfoque de hacer una máquina robusta que aguantara los... bueno, al arranque de la carrera nadie sabía cuánto podía durar aquello.
