No hay mala gente, hay malos juntaletras. El otro día me compartía Pedro Fermín un supuesto análisis elaborado por Peter Windsor al respecto de las expectativas que puede levantar el madrileño en Maranello [Carlos Sainz is een reactieve coureur], y no pude por menos pensar en qué se puede esperar de un individuo al que no le gusta La Scuderia y que, en lo tocante a McLaren, sigue siendo más de Ron Dennis que de Zak Brown. Ni hablamos del español, que a lo peor no le ha filtrado nada al plumilla británico y se ha mostrado opaco a sus necesidades como adalid de la noticia. Yo qué sé...
La verdad no pertenece al periodista sino a su destinatario: el aficionado, pero hay peña que, por hache o por be, no lo entiende o no quiere entenderlo, que lo mismo da.

