Me encanta el bullicio y alegría que reinan a estas horas. Con la victoria de hoy Max Verstappen alcanza un pasito para convertirse en bicampeón del mundo, pero el personal la ha tomado con la gente de la FIA y su contribución al espectáculo: que si esto, que si lo otro, que si muy lentos en reaccionar, que si Monza estaba para bandera roja, que con el Safety Car valía, que ya lo dije en Abu Dhabi 2021 y la medallita es mía, que sí, que no; los puros de corazón a sus cosas, los demás a las suyas...
A mí me sorprende el cierre de filas de nuestras Biblias y santones sobreanalizando una situación que, en el caso de haber tenido otro protagonista, no habría merecido ni el estudio de una coma.

