El equipo dorsal número 10, integrado en Konica Minolta Cadillac de Wayne Taylor Racing, ha revalidado esta edición de la Rolex 24 at Daytona el éxito absoluto cosechado en 2019, de forma que Kamui Kobayashi y Renger Van der Zande se han consagrado como ganadores consecutivos de la prueba norteamericana en compañía de Scott Dixon y Ryan Briscoe —el año pasado los otros dos tripulantes fueron Jordan Taylor y Fernando Alonso.
La ausencia de inclemencias meteorológicas y los pocos periodos bajo bandera amarilla, han definido una carrera rápidísima que como decía mi amigo Elín: en la categoría DPi consistía en musculatura, y aquí los Cadillac han vuelto a imponer su ley a pesar de que el BOP (Balance of Performance) beneficiaba inicialmente a los Mazda, ya que estos, a pesar de haber dominado buena parte de la prueba, no han sabido o podido materializar su estrecha ventaja. El trabajo en garajes del equipo ganador ha sido una de las claves que ha permitido a los pilotos mantenerse en la pomada y devorar kilómetros hasta ponerse definitivamente en primera posición.

