Martín, nuestro protagonista en el Voight-Kampf test de Nürburgring, es un buen amigo, de esos a quienes les puedes decir las cosas claras sin temor a que te den la espalda, del que aprendí llaves y artes del combate dialéctico que dudo que quisiera enseñarme...
Siempre ha sido infinitamente generoso conmigo y me ha permitido conocer gente increíble —incluso con magia más poderosa que la mía [F1 a lo Camba]—, y también me acercó a los óvalos americanos cuando en España apenas se hablaba de esta disciplina y lo más cerca que yo había estado de ella era viendo a Tom Cruise y Robert Duvall en Days of Thunder. Le traigo hoy hasta vosotros por dos razones: la primera porque considero un desperdicio no conocerle, y la segunda, porque ahora que el automovilismo norteamericano se ha puesto de moda, me apetecía recordar que hubo quien puso algunos cimientos aquí hace casi una década.
Siempre ha sido infinitamente generoso conmigo y me ha permitido conocer gente increíble —incluso con magia más poderosa que la mía [F1 a lo Camba]—, y también me acercó a los óvalos americanos cuando en España apenas se hablaba de esta disciplina y lo más cerca que yo había estado de ella era viendo a Tom Cruise y Robert Duvall en Days of Thunder. Le traigo hoy hasta vosotros por dos razones: la primera porque considero un desperdicio no conocerle, y la segunda, porque ahora que el automovilismo norteamericano se ha puesto de moda, me apetecía recordar que hubo quien puso algunos cimientos aquí hace casi una década.
