A pesar de la euforia de los muchos leclerctistas que ya ha recibido con los brazos abiertos a Hamilton, la posición del monegasco es bastante peor que la de su compañero en 2024, pues, a fin y a cuentas, Sáinz tiene ruta de escape de la trampa para osos que han montado Elkann y Vasseur dando cabida en Ferrari al heptacampeón del mundo.
Charles no ha hecho una buena temporada 2023 y su carrera profesional en la rossa no ha terminado de confirmar ni su enorme calidad a una vuelta ni sus deslumbrantes facultades cuando todo va bien y no lo torpedean desde su propio muro, de aquí que no haya entendido plenamente su renovación a largo plazo, ya que, sensu stricto, Maranello ha sido la principal causante de que en cinco años, que se dice pronto, tengamos una imagen bastante poco nítida de nuestro protagonista.


