Si queremos detectar cuñaos en redes sociales y papers, estamos de suerte: el Gran Premio de Singapur es el momento adecuado, pues fieles a su cita anual saldrán de sus cuarteles de invierno, o ya lo habrán hecho, para recordarnos lo sencillo que resulta hacer el ridículo en público.
Desconociendo que fue Nelshino Piquet quien propuso a Briatore y Symonds provocar un Safety Car, nos hablarán del brasileño como víctima de sus jefes e incluso derramarán algunas lágrimas por cómo fue tratado. Sin atender a que la FIA (Whiting) y Max Mosley sabían del asunto al poco de terminar la carrera, un día como hoy de 2008, pero decidieron abrir el caso (sic) más de diez meses después, ya en verano de 2009, se rasgarán las vestiduras ante ¡uno de los mayores escándalos de la historia de la Fórmula 1! —no, no se referirán a la cuestionable actitud de la Federación y sus representantes sino a lo otro, capisci?