En tan sólo tres ediciones, las 24 Horas de Le Mans habían recuperado el empaque perdido con la FISA [Nueva escaleta, 1993 (#LeMans 61)], de manera que, para la de 1996, el ACO (Automobile Club de l'Ouest) se limitó a pulir algunos aspectos de su Reglamento con el fin de continuar ofreciendo el marco de estabilidad que reclamaban equipos y fabricantes, aunque separando las clases LMP1 e IMSA WSC por una mera cuestión de diferenciación que venía bien a la promoción de ambos campeonatos.
Las inscripciones se mantuvieron en rangos bastante aceptables. Concretamente fueron 77 candidaturas que definieron una parrilla compuesta por 49 coches —finalmente fueron 48 por el abandono prematuro del Debora LMP296—, de los cuales 35 eran GT.



















