El tiempo que le ha tocado en suerte vivir a Hamilton supone una absoluta rareza en Fórmula 1: jamás ha habido tan nula capacidad para reaccionar por parte de los equipos ni ha existido tan poca competencia real en pista, ni tan triste panorama se ha prolongado tantas temporadas con el placem de FOM y FIA. Desde 2014 sólo hay una escudería que cuenta y en ella tiene montada su zonita de confort el astro británico. No me gusta ni me convence, pero como escribía a finales de diciembre en mi espacio en TercerEquipo, acepto que Lewis ha sido el mejor de este periodo, entre otras cosas porque no hay dónde elegir ni qué comparar...
Puesto que los números y las estadísticas daban para lanzar las campanas al vuelo, alguien tuvo la feliz idea de comparar a Lewis Hamilton con Michael Schumacher y postularlo como The Greatest of All Time (GOAT). Y se lió una buena que aún mantiene el runrún a dos jornadas de terminar de año.



















