Leí el verano pasado Licorería, un poemario maravilloso de Jero, y le estoy dando una segunda vuelta estos días porque la poesía no tiene fecha de caducidad y permanece viva allá cuando la tomes en tus manos, sin importar demasiado el momento, vaya...
Jero y yo compartimos aficiones, como la Fórmula 1, Fernando Alonso, Gay Talese y Truman Capote, y al hilo, no entiendo cómo es posible que nuestros modernos redactores de contenidos y juntaletras varios, no se hayan tomado en serio eso tan socorrido de aprender de tus mayores.
