Vaya por delante que siento un interés prácticamente nulo por la faceta profesional de Carmen Jordá y que si escribo estas líneas para abrir la semana, no es por otra cosa que por tocar las avellanitas a tanto justo como ha surgido estas últimas horas.
A ver, las pruebas posteriores al EPrix de Ad-Diriyah se han visto coloreadas por los intereses de la FIA, la organización del campeonato y las autoridades saudíes, que han creído interesante promocionar (sic) el papel de la mujer en el automovilismo, permitiendo que nueve de ellas dieran algunas vueltas.




