Lando Norris cruzó primero la meta del Gran Premio de Hungría pero no ha trascendido demasiado porque nos pilló a todos empaquetando las cosas de la playa y demás enseres vacacionales, pues el lunes se madrugaba para no pillar caravana...
Bueno, en realidad no pretendía comenzar esta entrada en un tono tan frío, aunque, como escribía ayer [El discreto GOAT], antes y durante la prueba magiar se masticaba en el ambiente una sensación de que se acabe esto, por favor, sin duda originada por el trallazo emocional que nos proporcionaron Silverstone y Spa-Francorchamps, que gracias a Dios no tuvo réplica en Hungaroring pero igualmente deslució la cita húngara porque somos mayorcitos, tenemos corazoncito y nos conocemos.



















