La culpa de esta entrada la tiene mi colega de Twitter Mario Madueño (@mariomadueno), que lo mismo me pone las pilas porque en esas tardes de tedio que aburren a cualquiera, abraso yo a mi time line con retuits de todo pelo y condición, que te deja dar una calada de ese cigarrillo hipotéticamente pagano que te abre la luz de todos los cielos para mirar a la cara al mismo Creador.
Mario sabe infinitamente más de cine que yo y me dijo hace ya un tiempo: Jose, un amigo me ha hablado de un documental que se va a estrenar sobre Gonzalo Rodríguez, «Gonchi», y he pensado inmediatamente en ti...
