martes, 23 de septiembre de 2025
Gran Premio de Italia
domingo, 3 de agosto de 2025
Gran Premio de Hungría
viernes, 17 de enero de 2025
Antes muertas que sencillas
martes, 24 de diciembre de 2024
¡Aupa ahí, Papaya! [McLaren]
viernes, 27 de septiembre de 2024
Pues ya estaría [McLaren]
domingo, 21 de julio de 2024
The movie
lunes, 15 de julio de 2024
Fantasías animadas
lunes, 25 de marzo de 2024
De momento...
sábado, 24 de febrero de 2024
Conformismo [McLaren]
domingo, 28 de enero de 2024
La lección de humildad [McLaren]
lunes, 27 de febrero de 2023
Pecado y penitencia [McLaren]
miércoles, 14 de diciembre de 2022
Pipí cucú
Bien mirado, tampoco ha transcurrido tanto tiempo desde que Patrick Allen, director en 2015 del circuito de Silverstone, dedicara a nuestro deporte estas bonitas palabras: «Los aficionados quieren ver a los gladiadores compitiendo y peleando en una justa pelea. Nadie quiere escuchar que digan a los pilotos "levanta", "aparta" o "no vamos a atrapar al tipo que va adelante, confórmarte con el segundo". ¿Cuánto tiempo pasará antes de que el director técnico esté en el escalón más alto, no el conductor?» [Silverstone Boss has gone on a huge rant about ‘Shit’ Formula One].
Desgraciadamente los augurios del bueno de Allen se han concretado siete años después, y la silly season de 2022/23 se nos ha llenado de Directores Deportivos que van de aquí para allá, jugando al juego de las sillas de Golden, que no estaría mal, entendedme, si no fuera porque el sistema resulta tan cerrado y endogámico que da una pereza tremenda seguir las evoluciones de los candidatos.











