Este fin de semana andaré lo justito por aquí y por allí, ya que estamos. Tocan 24 Horas de Le Mans y siento el cuerpo distinto a otras veces.
Aún mantengo tibio el recuerdo mágico de aquella noche del 10 al 11 de junio de 2023, cuando Edgard, Fani, Jero y yo, luchábamos desde nuestros respectivos estilos con lo más duro de la Edición del Centenario. Porque no eran horas, porque el cansancio pesaba a plomo en plena madrugada, porque nos habíamos jurado terminar y porque cualquier cosa menos claudicar [#24TLM23].









