Libres, clasificación para la Sprint, la susodicha Sprint y la clasificación para el Gran Premio de Gran Bretaña, y la terrible sensación de que hay que tenerlos muy cuadrados y muy gordos para convertir uno de nuestros Templos del Automovilismo en una ermita donde se celebran romerías en homenaje al santo, la santa o la virgen correspondiente.
Vengo de caminar sobre las nubes dentro de la Catedral de Segovia o de sentir cómo la arquitectura gótica y la luz que atravesaba sus vidrieras golpeaban mis sentidos en el interior de la de Toledo. Uno se hace idea de lo que es hermoso y lo disfruta en la medida de sus limitadas posibilidades...









