Vaya por delante que habrá tiempo (estimo) para hablar del quinto título IndyCar que ha cosechado Palou y de algunas otras cosillas que dejé aparcadas hace una semana, ya que sí, como habréis podido observar me he tomado unos días libres que me hacían buena falta, sea dicho de paso.
A ver, tener familiares de visita es siempre de agradecer, si es todo el mes mejor que unas pocas jornadas, pero estoy en ese puntito exacto en que dependo tanto de mis rutinas que como algo las rompa me acabo sintiendo como un perro al que han echado de su casa a patadas.









