miércoles, 7 de enero de 2026

Efecto Petrov


Lo hemos comentado en alguna otra ocasión pero viene bien traerlo de nuevo ahora, cuando, nada más levantarse, vuelve a tocar vestir el chaleco antifragmentación por si las moscas, y mejor colocar el casco de kevlar protegiendo las avellanitas, como hacían los marines en Vietnam cuando, por llevar la democracia hasta los últimos confines del mundo, se hacían acompañar por La Cabalgata de las Valquirias y sobrevolaban las aldeas enemigas montados en sus helicópteros.

Hay mucho ruido ahí fuera, tanto que si te descuidas te puedes comer un bulo o una esquirla de chisme que impactarían a lo loco en las partes más delicadas de la anatomía humana, ya me entendéis.

martes, 6 de enero de 2026

Las reglas del juego


Hacía mucho que no invitábamos a don Alfredo a echar el ratito con nosotros y, bueno, he sentido una ligera alteración en La Fuerza y me he dicho: de hoy no pasa...

Lo habíamos dejado en que Patrick Allen, en 2015 Director del Circuito de Silverstone, le dijo entonces a Bernie que la F1 era un producto de mierda y así no había manera de colocarlo [Formula One slammed as «not saleable» and a «shit product» by Silverstone boss Patrick Allen]. Os sonará seguro, ya que, de aquellas declaraciones, he tomado prestada innumerables veces esta frase: «How long is it before the technical director is stood on the top step, not the driver?», premonitoria de narices...

lunes, 5 de enero de 2026

Noche mágica


No corren buenos tiempos ni para un crío que rebosa ilusión ante una noche realmente mágica, ni para ejercer de adulto que pide a la vida poder disfrutarla en paz, pero hay que seguir, toca seguir, si no por uno mismo sí por los que creyeron en ti y, obviamente, por los poquitos que con suerte aún siguen haciéndolo. 

Tampoco es que tuviera previsto iniciar el año desde boxes, esperando pacientemente a que pase este brote de gripe que me tiene bien jodido, cuya cepa no estaba contemplada en la vacuna que me puse en noviembre, pero había que seguir, venía diciendo, tocaba seguir, si no por lograr la victoria sí por tocar las avellanitas en pista a tantos como siguen pensando que las proteínas que nos proporciona Liberty Media son maná del bueno...

No en Twitter


El mes de enero avanza... eso, avanza.

A ver, la contribución de hoy, más que un texto sobre automovilismo, o sobre la vida, como me dicen algunos, es un breve recordatorio de que pasaré a la Historia pero no por inmolarme o dar la batalla cultureta en Twitter, red social que abandoné hace algo más de un año, y con bastantes buenos resultados para mi salud mental, añado.

sábado, 3 de enero de 2026

Los asaltacunas


Habida cuenta de cómo anda de ruidoso el patio, nadie diría que no estemos leyendo la actualidad como leen el levantamiento de un edificio los jubilados que no tienen otro quehacer que vigilar el avance de una obra. En términos generales, y netos, el edificio deberá estar listo para el fin de semana del próximo 8 de marzo —Día Internacional de la Mujer, para más bemoles entre tanta testosterona y sacada de pecho—, pero este matiz resulta irrelevante cuando se busca ser el más listo y el mejor informado de la cuadrilla. 

Yo diría que cumpliremos plazos, vaya por delante. 

viernes, 2 de enero de 2026

Mostrando músculo


No recuerdo el momento en que Dios nos dio la espalda, pero en buena hora...

Confieso que lo último que esperaba de una pretemporada como ésta —en la que se dice que nos jugamos un cambio morrocotudo en cuanto a la definición de un nuevo modelo de espectáculo, ¡yu-ju!—, se nos iba a llenar de ecos y ecos de chuminadas técnicas y luchitas en pasillos y despachos, mientras las pistas permanecen desiertas y silenciosas.

jueves, 1 de enero de 2026

Un largo mañana


Supongo que por estrenar bien 2026, esta mañana he visitado las mazmorras y se me ha cortado la respiración al descubrir entre otras muchas cajas repletas de libros, tesoros y recuerdos, una en cuyo cartón un Koketxu que se comía el mundo escribió París-Dakar a mano y con rotulador grueso, seguramente en previsión de que fuese encontrada más de dos décadas y media después de ser cerrada, por una versión distinta de sí mismo, a la que le sobran en estos instantes tanto las canas como las ganas de perder el tiempo dando explicaciones.

Tampoco habrá Dakar en Nürbu este año pues sigo sin hablar de política, un decir, aunque esta vez curso aviso con antelación, porque, entre otras cosas, en aquel pequeño universo que se formaba entre Amama y yo cuando mi mano sujetaba la suya, huesuda, vieja y sabia sobre el lateral del nórdico blanco, ella me afeaba mi tendencia natural a los portazos, y, claro, prometí arreglarlo así tuviera que despedirme de una prueba que me fascinó desde sus inicios en el 79, pero a la que ahora diría: «Me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre. Prepárate a morir».

Os leo.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Naya saal mubarak!


Dicen que todos llevamos dentro un Jean Valjean que busca ciegamente al implacable Javert para ajustar cuentas con él, aunque, sólo tal vez, esta noche no sea el momento indicado para hablar del protagonista de Les Misérables y sí lo sea para dejarse mecer en los brazos de todo lo bueno que nos ha brindado 2025, aunque no haya sido un año especialmente generoso conmigo.

Tengo familia sij, del Punyab indio, y me he permitido señalar esta entrada con el saludo al año nuevo que hacen a orillas del Ganges para que don Arturo no sea capaz de poner un pero ni cambiarme una coma. 

martes, 30 de diciembre de 2025

Prohibido el desencanto


No imaginaba que iba a durar tanto, la verdad, pero persiste esa moda perversa que consiste en amonestar al personal para que no se queje en base a no sé qué del respeto y la deportividad, y aunque no lo digan, también por regar el apasionamiento, no vaya a secarse por falta de cuidado.

Yo me quejo mucho, y aún quedan rastros en casa de cómo esgrimía la Declaración Universal de los Derechos Humanos cuando el Hermano Julián, don Daniel o mis padres, me venían con aquello del ¡no te quejes! En la universidad empeoró la cosa, pero esa es otra historia...

lunes, 29 de diciembre de 2025

Last train home


Ernesto y yo hemos vuelto a las andadas y no hay viernes que no caigan dos cafés por cabeza en el LightHouse, cuando el atardecer comienza a ceder a los hechizos de la noche y es tiempo de poner al día nuestra amistad y de arreglar tuertos de aquellos que desfacían Alonso Quijano y su buen escudero Sancho desde el interior de las páginas de El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha.

A Herr Doktor lo deshauciaban hace poco y ese drama nos ocupó un buen rato de conversación el 26 de este mes, viernes, claro.