Nos encontramos es esa década maravillosa de los 60 del siglo pasado, a comienzos de la cual los fabricantes parieron auténticas obras de arte rodantes: Porsche 911, Ferrari 250 GTO, Jaguar E-Type, Alfa Romeo 33 Stradale, Aston Martin DB5, Lamborghini 350 GY, o, algo más tarde, el Toyota 2000GT, al que dedicábamos un episodio en Nürbu [El 2000GT, el Ferrari japonés].
Pues bien, los escandinavos no se quedaron atrás y, en 1961 alumbraban un sueco que ha quedado en la retina de los aficionados por lo elegante de sus líneas en carrocería, y, también, porque hizo de compañero de fatigas de Simon Templar en la serie The Saint.









