No ha popido ser, Álex Palou no ha replicado la hazaña de Ralf Schumacher en 1996 y no ha conseguido coronarse Campeón de la Super Formula en su primer año de participación. Leo por ahí que tampoco ha emulado a Pedro de la Rosa convirtiéndose en el segundo español en vencer en esta disciplina, y todo esto entra dentro de lo triste pero también de lo normal, porque gracias a Dios todavía existen competiciones que no son tan previsibles como nuestra Fórmula 1.
El barcelonés llegaba a la última cita con posibilidades claras de lograrlo. Ayer mismo había conseguido la pole en el trazado de Suzuka, pero tocaba lidiar con la carrera y como comentaba al inicio: no ha podido ser porque la corona se la ha llevado finalmente Nick Cassidy. Palou es tercero en la general y rookie del año, que tampoco es moco de pavo.
