No había que ser especialmente inteligente para tratar de contar con el mayor consenso posible a la hora de implantar una Normativa compleja como la de este año y siguientes, comenzando por el visto bueno de los pilotos, pues al fin y al cabo, son ellos los que sufren las idas de olla de sus mayores —poned en esto último la mayor cantidad de sorna posible, please!
Pero, lo que son las cosas, Liberty y FIA han decidido empezar la casa por el tejado dejando a los conductores para lo último, lo que, a la postre, ha originado que varios veteranos hayan mostrado sus recelos, caso de Pérez y Alonso, que Hamilton haya criticado abiertamente la propuesta, y que Verstappen haya comparado los modernísimos monoplazas con una especie de Formula-E musculada, que ni lleva incorporado el ADN de la Fórmula 1 ni le va a permitir a él disfrutar desde el interior del habitáculo...









