Lamento desilusionaros si estábais esperando a que me refiriera a la que se han sacado de la chistera para rellenar el erial que vivimos. Independientemente de su contrastada capacidad técnica, no me merece mucho crédito lo que diga un individuo que sólo compartió espacio con el asturiano en Maranello un año y unos meses [Aldo Costa abandona oficialmente Ferrari] de los cinco que estuvo el de Oviedo allí, que, además, en su momento responsabilizó al túnel de viento de la mala factura de sus dos últimos diseños para la rossa (F10 de 2010 y F150º Italia de 2011) [Ferrari echa la culpa de la debacle de Alonso... a un túnel de viento] y [Ferrari está revisando su túnel de viento], pero que, así y todo, ha comprado sin rechistar la baratija británica para verterla como si fuera de cuño propio en Terruzzi Raconta.
Hablé de este curioso fenómeno el mes pasado [Lo que nos faltaba], y de quedarme con algo de las recientes manifestaciones del aludido, sinceramente lo digo, me quedo con la palmaria y nueva constatación del acierto que tuvo Adrian Sutil al describir a Lewis Hamilton cuando lo del juicio por el caso Lux...









