Desgraciadamente quedan lejos aquellos tiempos felices en que un cantautor, un poeta, un rebelde o un filósofo, afirmaba que el periodismo es eso que fluye entre hacer de Infantino y hacer de Rutte, y se entendía la moraleja sin necesidad de que la tuviera que explicar nadie.
El lamebotas es un arquetipo mítico de nuestro acervo cultural. No lo he mirado, pero imagino que Esopo también escribió una fábula en base a este estereotipo de comportamiento humano. La cosa es tan antigua que Golfus, el de Roma, Pseudolus en el original (A Funny Thing Happened on the Way to the Forum, 1966), era un lamebotas de libro, aunque en su descargo hay que anotar que siendo esclavo no le quedaba otro remedio.









