viernes, 29 de mayo de 2026

Y en Canadá...


A ver, se están leyendo muchas cosas y conviene advertir primero que muy poquito se puede hacer contra un final como el que nos brindó la Indy 500 el pasado domingo [Felix y la Indy 500], y digo final porque si Rosenquist se llega a quedar a medio camino en su asalto al botellín de leche, o Malukas hubiese vencido con holgura, como se intuía que podía ocurrir desde el giro 199, nos habríamos ahorrado algunas comparaciones y, obviamente, mi entrada del martes pasado por la mañana que acabo de enlazar.

El motorsport lo miras con perspectiva o te arriesgas a que te salgan monstruos como setas en otoño, de manera que permitidme que separe lo que fue una inenarrable y magnífica 110ª edición de las 500 Millas de Indianápolis de lo que supuso el Gran Premio F1 de Canadá, básicamente por no enredarnos con cábalas inútiles, pero también, por sustantivar el esfuerzo que ha estado realizando nuestro deporte con la intención de ofrecernos un espectáculo potable, y ello pasando por alto la estúpida idea de hacer coincidir en la práctica ambas pruebas —una comenzó cuando la otra acababa.

jueves, 28 de mayo de 2026

¿Guerra Civil, Húlio?


El próximo 11 de junio comienza el Mundial de Fútbol FIFA, esa entidad sin ánimo de lucro que guarda en el cajón Premios de la Paz para que Gianni Infantino los entregue en ocasiones verdaderamente especiales [FIFA Peace Prize]...

Ya está, le ponéis al primer párrafo la voz de Marcos Mundstock y tenemos enfocada la lectura de la entrada, básico en estos instantes para que comprendamos por qué Liberty Media, la FIA y los equipos, han decretado una tregua tácita en sus hostilidades, en aras, obviamente, de convencer al personal de que a falta de pan buenas son tortas y las batallitas flanderianas entre Antonelli y Russell, amén de los miedos de Toto —hacía muchísimo que no me refería a ellos—, resultan suficientes para mantener vivo un campeonato que nació de nalgas, con la placenta enrollada al cuello, y todavía precisa incubadora.

martes, 26 de mayo de 2026

El Luce y Hamilton


A ver, el Luce es un vehículo de estética molona pero no para ser un Ferrari. De la de Maranello se esperan otro tipo de cosas, o de sensaciones estéticas, ya que estamos, pero no algo así, que sólo conseguirá que vuelvas la vista cuando pase a tu lado, porque lleva el escudo de Baracca en los laterales, y seguramente consiga que te preguntes ¿por qué? si parece un puto engendro eléctrico chino o coreano de alta gama, of course!

Obviamente estoy con el bueno de Luca [«La destrucción de un mito»: la lapidaria crítica de Luca di Montezemolo a la primera Ferrari eléctrica], pero si traigo el trasto de marras a colación no es por ejercer de cuñadete —el común de los mortales no tiene dinero para pillarse un bicho de estas características, así que huelgan las palabras sobre el calado de mis preocupaciones—, sino por establecer ciertos paralelismos con la figura de Lewis Hamilton en la mítica.

Felix y la Indy 500


Si se presupone que el fin último de las carreras de monoplazas es la velocidad en su máxima expresión, IndyCar metía un sartenazo de mil pares de narices a la Fórmula 1 en el brevísimo instante en que las 500 Millas de Indianápolis se solaparon con el inicio del Gran Premio de Canadá, o casi se solaparon, o yo que sé qué coño estuvo pasando.

Tras una dilatada prueba en la que la liturgia de la Indy 500 se cumplió prácticamente a rajatabla, amenaza de lluvia incluida, tras la última bandera roja todo, absolutamente todo, creedme, se centró en las evoluciones en pista del Meyer Shank dorsal número 60. 

lunes, 25 de mayo de 2026

Pamplinas y los chimpacés


«Mi padre le llamaba Pamplinas, y Pamplinas se quedó para los de casa, aunque el mundo le conoce como Buster Keaton, y lo comento porque esta imagen con que decoro la entrada no sería la misma si el protagonista fuese otro, ya que esa ingenuidad marcial de quien cree poder comerse el mundo desde detrás de la cámara no tiene igual, como si la posteridad lo estuviera observando para sustantivar en qué consiste modelar el universo...»

Hace de esto 7.479 textos en Nürbu. Era un miércoles 17 de marzo de 2010, cumpleaños de mi sobrina Carola, y publicaba a las 23:16 ¡Que quemen al cameraman! porque la FOM nos había servido el domingo anterior un Gran Premio de Bahrein de esos de andar lanzando bengalas por si alguien había visto algo en mitad de la niebla, costumbre que, por lo visto ayer en Montreal, se ha convertido en especie protegida en manos de Liberty Media.

domingo, 24 de mayo de 2026

Juventud, divino tesoro


Sebastian, Monza, un Toro Rosso y la lluvia. Nadie recuerda a estas alturas que el Gran Premio de Italia de 2008 comenzó bajo una copiosa cortina de agua y en régimen de Safety Car, ni que cuando el coche de Maylander abandonó la pista antes del inicio del tercer giro, Vettel ya estaba llamado a firmar su primera victoria en Fórmula 1 circulando en cabeza a toda velocidad mientras el último integrante de la parrilla aún no había comenzado a negociar la Parabolica...

Álex y yo somos envidiosos por naturaleza, para qué voy a engañaros, aunque en nuestro descargo diré que sólo envidiamos sanamente porque hacerlo con maldad pudre el alma, y, como comprenderéis, ninguno de los dos está por la labor.

Día grande


Escribo tempranito porque esta tarde seguramente no esté para otra cosa que no sea la Indy 500 y el GP de Canadá, y ya, si eso, deje el repaso de lo que nos traiga este domingo para mañana y días posteriores, pues me digo: hasta el 7 de junio no volvemos a tener carrera en Fórmula 1 y con algo habrá que llenar tanto espacio sin primicias, sustitos flanderianos y hype.

Hoy es un día grande, como apuntaba en el título, de manera que os escribo desde el interior de la tina de agua caliente donde me he metido en plan Clint Eastwood en las de Sergio Leone: como Dios me trajo al mundo pero tocado con el Stetson y fumando medio Toscano de importación. 

sábado, 23 de mayo de 2026

Tú a Boston y yo a California


El problema de las Sprint es que son mediocres, así, por norma general, y aquí no cuenta que la cortita de Interlagos suela resultar bastante entretenida porque, a lo peor, la brasileña es la excepción que confirma la regla.

Hay demasiadas cosas que preservar como para que monoplazas y pilotos jueguen a darlo todo, como se presupone de una carrera de este tipo, y, de esta forma, George se ha dado un bonito paseo desde la pole que obtuvo ayer hasta el banderazo que le ha recibido hoy en meta, convirtiendo el resto de acaecidos en un adobo de generalidades que no han aportado absolutamente nada durante las 23 vueltas que ha durado el asunto, espacio en el que, la retransmisión, se ha masturbado de lo lindo abusando de los planos guerracivilistas en que se veía a Toto Wolff sudando la gota gorda por la integridad de sus pilotos, un decir.

viernes, 22 de mayo de 2026

Dos días después


Hasta este próximo 31 de diciembre no creo que encuentre agallas para dejaros huérfanos, vaya por delante, y lo digo porque sólo han transcurrido un par de días desde que escribí la entrada del martes y ya me habéis preguntado en dos ocasiones si va todo bien.

Sí: todo va bien. Por pudor no he hablado mucho de esto, pero venía muy tocado tras la pérdida de Jero y en agosto se fue Amama y un mes después Cata se fracturaba el hombro... No ha resultado un trayecto fácil aunque en peores plazas he toreado.

martes, 19 de mayo de 2026

The Wounded Dove


En la antesala del Gran Premio de Canadá estamos un poco como Cervantes y Hayes en la instantánea de aquí arriba, bueno, por aquello de ser exacto: más como Javier que como Brad.

Seguramente alguien ha dado la orden y ya tenemos a los sospechosos habituales movilizando a la chavalería del lado de Toto Wolff, para que vaya apostando por la opción correcta e idolatre aún más los motores atmosféricos [«They screamed, howled or thundered»: intoxicating sound of F1’s greatest age] —me ha quedado comprobar qué decía el bueno de Bishop del sonido en la Fórmula 1 de 2014 y años posteriores, pero, en fin, hoy no tengo tarde para despertarme de ciertas perezas ni el coño para farolillos.