Tengo tarde canallita, así que vamos con el Gran Premio de Barcelona-Catalunya porque, además de la aplastante victoria de Lewis sobre la Ferrari —ya sé que las Sprints son una mandanga, pero considero que no hace falta resaltarlo tanto, olvidando que el inglés ya ganó con la rossa la cortita de China el año pasado—, nos ha dejado algunas perlas que me parecen de recibo tener en cuenta.
Russell, por ejemplo. Nos pongamos como nos pongamos, el hombre no está para liderar Mercedes AMG. Hoy Antonelli le ha dado sopas con onda en todos los aspectos, sobre todo echándose el equipo a la espalda cuando Hamilton ha comenzado a arruinar el sueño común. Su abandono posterior ha permitido a George salvar sus propios muebles, pero dudo mucho que Toto Wolff vuelva a confiar en él, ya que el equipo tiene ahora meridianamente claro quién es el 1 y quién el 2, y lo cierto es que en este atolladero se ha metido solito el de King's Lynn.









