Dice una parte de la afición argentina que hubo mano negra en la final del Mundial FIFA 2026, que alguien obligó a su Selección a perder en pago a no sé qué afrenta que protagonizó después del partido de semifinales con Inglaterra, y que, obviamente, todo estaba amañado desde antes de que los jugadores de la albiceleste pisaran el césped...
Bueno, conozco al menos mil formas más creativas de calmar el vacío que produce un fracaso de este calibre, aunque lo que me hace gracia del asunto es que, el argumento, en sí, es literalmente el mismo que suelen utilizar muchos fans y especialistas españoles, que se ríen ahora con la ocurrencia de los hinchas australes y les afean el gesto, pero no muestran remilgos a la hora de continuar tragando con aquello de que Hamilton perdió por obligación el Mundial 2007 en la última cita porque convenía que sucediera así.









