Antes de nada disculpadme las horas. Al igual que a vosotros, me está fagocitando esta realidad alternativa que se ha montado con unos entrenamientos a los que no se debería hacer tanto caso, siempre bajo mi criterio. No estamos en arenas movedizas aunque algunas veces lo parece, ¡carallo!, y, en consecuencia, toca encontrar hueco incluso con las calles recién puestas.
El caso es que os decía hace dos entradas que me había dejado embaucar por el Safety Cast, pero, en realidad, debería haber confesado que me apetecía muchísimo encontrarme con parte de la antigua tropa y parte, también, del equipo que lidera ahora Alejandro, y más después de años y años dándoles esquinazo porque me he vuelto un soso de cojones.









