Desgraciadamente ya no se hacen coches bonitos porque la belleza cotiza a la baja frente al rendimiento y la eficiencia. No digo que no haya vehículos bellos en la actualidad, sólo apunto a que la estética ha perdido punch en el diagrama. Y es que al hilo del Peugeot 3 litres Indianapolis que comentábamos hace unas horas [El 3 litres Indianapolis], me apetece compartir con vosotros otra joyita de mi colección de miniaturas a escala 1/43, el Maserati A6 GCS que fue tripulado por Alfonso de Portago y Carlo Tomasi en la edición de 1954 de las 24 Horas de Le Mans, una escultura rodante, bella hasta decir basta.
Perteneciente al catálogo de la casa italiana Bang, lo cierto es que me hice con ella a muy buen precio porque tiene una muesca en el parabrisas que arreglaré en cuanto tenga el estudio en perfecto orden de batalla. En mis años mozos hice dioramas y maquetas para museos y colecciones particulares y es una actividad que no se olvida, como montar en bici, y en cuanto veo posibilidades de restauración en un modelo a escala, la verdad, no me lo pienso dos veces...

