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domingo, 9 de junio de 2024

Los GP Internacionales de la Penya Rhin [P. Gimeno Valledor]


El título completo del volumen que acercamos hoy a Nürbu es Los Grandes Premios Internacionales de la Penya Rhin - The International Penya Rhin Grand Prix (Fundació Can Costa, Barcelona, 1997), demasiado largo para encabezar esta entrada, pero corto si tenemos en cuenta el material que nos brinda en sus 232 páginas, profusa y bellamente ilustradas con fotografías, planos, documentos gráficos e ilustraciones del artista argentino Juan Carlos Ferrigno.

Pablo Gimeno Valledor, su autor, nos anima a un interesante viaje por la actividad de la Penya Rhin desde 1916 a 1954 [La Penya Rhin], poniendo énfasis en su proyección internacional desde el I Gran Premi Penya Rhin de 1921, que fue, a su vez, la I Cursa Internacional de Voiturettes, hasta su duodécima edición a mediados de los cincuenta del siglo pasado, obviamente, engarzándola con las Copas de Barcelona a partir de 1933, y los Grandes Premios de España de 1951 y 54.

jueves, 8 de febrero de 2024

Pedralbes [Ángel Campos]


El título completo es La historia desconocida del Circuito de Pedralbes y, a lo largo de sus 212 páginas, Ángel Campos nos acerca en panorámica a uno de los enclaves con mayor raigambre en el automovilismo de carreras español, que, desde luego, va más allá de las evoluciones de los monoplazas a través de las calles de uno de los barrios exclusivos de Barcelona durante los Grandes Premios España de 1951 y 54, con punto de salida y meta en la Avenida del Generalísimo Franco, hoy Avinguda Diagonal.

Estamos en plena posguerra, en plena larguísima posguerra, cabe decir, pues encadenamos la costosísima de nuestra Guerra Civil con la correspondiente a la II Guerra Mundial, y nuestro país buscaba alojo en el nuevo mundo surgido de la contienda, jalón que se alcanzó en diciembre de 1955 con el reconocimiento por parte de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.

jueves, 1 de febrero de 2024

Penya Rhin [Ramon Giner i Filella]


De los tres «clásicos» donde Penya Rhin desarrolló su labor hasta mediados de los cincuenta del siglo pasado (Villafranca, Montjuïc y Pedralbes), el primero, el de Villafranca del Penedès, resulta casi el más apasionante de todos, no tanto en el aspecto deportivo, indiscutible a todas luces, más bien, porque alrededor de las pruebas que se disputaron en el trazado barcelonés se cimentó una forma de entender la competición a motor que alcanzó gran fama internacional y pervive en el corazón de multitud de especialistas y aficionados.

Con el título completo de Penya Rhin, Villafranca del Penedès (1921-1923), el libro que traemos hoy a Nürbu alude a este periodo inicial del automovilismo español, incidiendo particularmente en el grupo de personas que lo hicieron posible, cuya importancia remarcamos al poco de arrancar la serie de entradas dedicadas a los Grandes Premios de España [La Penya Rhin].

lunes, 12 de abril de 2021

1923, Terramar

Por definición, todo reto supone enfrentarse a dificultades más o menos asequibles, cuyo desenlace nos permitirá hablar de éxito o fracaso, pero, claro, para hacer una evaluación correcta hacen falta grandes dosis de empatía y, en el caso que nos ocupa, una amplitud de miras que no está al alcance de cualquiera, menos si cabe cuando lo adecuado pasa por meterse en el pellejo de una gente que vivió hace un siglo, que se planteaba objetivos y no reparaba en gastos hasta conseguirlos.

Y bien, agonizaba la segunda mitad de 1922 y sólo existían tres autódromos estables donde disputar carreras de coches: Brooklands, estrenado en 1907, Indianápolis, inaugurado en 1909, y Monza, que acababa de celebrar su debut aquel mismo septiembre. En este orden de cosas, un grupo de inversores decidió remarcar la importancia de Barcelona en la industria automotriz promoviendo la construcción de un trazado permanente en unos terrenos situados al sur del municipio de San Pedro de Ribas (Sant Pere de Ribes), confiando la organización del I Gran Premio de España (homologado) a la experiencia del Real Automóvil Club de Cataluña y la Penya Rhin [La Penya Rhin].

miércoles, 9 de diciembre de 2020

La Penya Rhin

Antes de meterme en harina esbozando, grosso modo, la que sin duda es la gran iniciativa automovilística española en cuanto a carreras de coches se refiere, quiero matizar a quienes me han dado capones o tirones de oreja, o directamente han desmerecido lo que hago, que esta aventura que comencé hace unas semanas hablando del Gran Premio del RACE [1913, en Guadarrama], no va de establecer categorías ni de aclarar quién la tiene más corta o más larga, sino de ampliar horizontes para que podamos comprobar juntos cómo disponemos de una historia a cuatro ruedas que da para muchísimo más que para aceptar a la ligera que, en España, todo empezó con Fernando Alonso y, por supuesto, Antonio Lobato.

Sin duda hay gente más escrupulosa con los datos que yo y, seguramente, más certera en sus exposiciones, pero como no está en mi ánimo competir con ella y, además, de vez en cuando os hago recomendaciones que van en sintonía con lo que estoy diciendo [Història de l'Automobilisme a Catalunya (J. Del Arco)], creo que podemos dejar este estúpido debate aquí para centrarnos en la Penya Rhin, nuestra protagonista de hoy, que aunque no organiza un Gran Premio de España hasta 1951, tiene una importancia crucial en el asentamiento de la cultura del motorsport en nuestro país a comienzos del siglo pasado.