domingo, 9 de junio de 2024
Los GP Internacionales de la Penya Rhin [P. Gimeno Valledor]
jueves, 8 de febrero de 2024
Pedralbes [Ángel Campos]
jueves, 1 de febrero de 2024
Penya Rhin [Ramon Giner i Filella]
lunes, 12 de abril de 2021
1923, Terramar
Por definición, todo reto supone enfrentarse a dificultades más o menos asequibles, cuyo desenlace nos permitirá hablar de éxito o fracaso, pero, claro, para hacer una evaluación correcta hacen falta grandes dosis de empatía y, en el caso que nos ocupa, una amplitud de miras que no está al alcance de cualquiera, menos si cabe cuando lo adecuado pasa por meterse en el pellejo de una gente que vivió hace un siglo, que se planteaba objetivos y no reparaba en gastos hasta conseguirlos.
Y bien, agonizaba la segunda mitad de 1922 y sólo existían tres autódromos estables donde disputar carreras de coches: Brooklands, estrenado en 1907, Indianápolis, inaugurado en 1909, y Monza, que acababa de celebrar su debut aquel mismo septiembre. En este orden de cosas, un grupo de inversores decidió remarcar la importancia de Barcelona en la industria automotriz promoviendo la construcción de un trazado permanente en unos terrenos situados al sur del municipio de San Pedro de Ribas (Sant Pere de Ribes), confiando la organización del I Gran Premio de España (homologado) a la experiencia del Real Automóvil Club de Cataluña y la Penya Rhin [La Penya Rhin].
miércoles, 9 de diciembre de 2020
La Penya Rhin
Antes de meterme en harina esbozando, grosso modo, la que sin duda es la gran iniciativa automovilística española en cuanto a carreras de coches se refiere, quiero matizar a quienes me han dado capones o tirones de oreja, o directamente han desmerecido lo que hago, que esta aventura que comencé hace unas semanas hablando del Gran Premio del RACE [1913, en Guadarrama], no va de establecer categorías ni de aclarar quién la tiene más corta o más larga, sino de ampliar horizontes para que podamos comprobar juntos cómo disponemos de una historia a cuatro ruedas que da para muchísimo más que para aceptar a la ligera que, en España, todo empezó con Fernando Alonso y, por supuesto, Antonio Lobato.
Sin duda hay gente más escrupulosa con los datos que yo y, seguramente, más certera en sus exposiciones, pero como no está en mi ánimo competir con ella y, además, de vez en cuando os hago recomendaciones que van en sintonía con lo que estoy diciendo [Història de l'Automobilisme a Catalunya (J. Del Arco)], creo que podemos dejar este estúpido debate aquí para centrarnos en la Penya Rhin, nuestra protagonista de hoy, que aunque no organiza un Gran Premio de España hasta 1951, tiene una importancia crucial en el asentamiento de la cultura del motorsport en nuestro país a comienzos del siglo pasado.




