Cuando el río suena agua lleva, se dice por aquí, y ya van dos figuras relevantes de lo nuestro que inciden en la inmadurez en superficie del GOAT —no hablan de la subyacente, mucho más peligrosa pues acostumbra a perpetuarse sine die—, como diciendo: era un puto crío pero hay que perdonárselo.
El primero, a quien hemos mencionado muchas veces en Nürbu, fue Ron Dennis a finales de 2014, que refería al astro en estos términos: «... But also someone who had immaturity. Really, if you go along the "who struck the first blow" route, you know actually I would say that Lewis had his role to play in starting this process which escalated» [Alonso & Dennis have ‘unfinished business’ at McLaren], y el segundo ha sido Matt Bishop, esta misma semana, quien además de formar parte de la defensa a ultranza del ídolo en 2007 como Editor Jefe de F1 Racing, fue contratado por McLaren como Director de Comunicaciones y Relaciones Públicas desde la temporada siguiente, puesto que ocupó hasta mediados de 2017.
