martes, 17 de octubre de 2023
El camino a seguir
lunes, 22 de agosto de 2022
Una muesca más
Iceman se estrenó ayer en la NASCAR con no demasiada fortuna, cosa irrelevante para los que disfrutamos del finlandés incluso dando de beber a un perro sediento, porque lo importante es que siguen corriendo por sus venas las mismas ganas de siempre por probar horizontes nuevos.
Haber dado la espalda a la Fórmula 1, a lo que significa en la actualidad eso que dicen que es la máxima expresión del automovilismo deportivo, le ha sentado a Kimi bastante mejor de lo que auguraban los necios que no saben sacar su cabeza del ombligo. Ahí lo tenemos, en yankilandia, alegrando la vida de Martín Herzog, sumando una nueva muesca en las cachas de su revólver mientras el cine a lo peor se inspira en Lewis Hamilton para hacer una película.
martes, 22 de marzo de 2022
Poco me parece
No voy decir su nombre por razones obvias, pero tengo un familiar cercano, que ha asumido en su dilatada vida profesional altísimas responsabilidades en el área de las Señoras Ingenierías, al que una vez vi intentando doblegar, con el tacón de uno de sus zapatos, un tornillo rebelde que se resistía al destornillador en sus últimos giros... ¡ahí lo dejo!
Cuento esta anécdota por delimitar el área en la que se desenvuelven aquellos que acaban golpeando tornillos como si fuesen clavos, y, además, con la herramienta menos adecuada.
miércoles, 15 de abril de 2020
Se nos va la pinza
martes, 18 de febrero de 2020
Pecados veniales
lunes, 17 de febrero de 2020
Trump y las 500 de Daytona
domingo, 24 de noviembre de 2019
Johnson baja revoluciones
jueves, 23 de mayo de 2019
#VKt-05 [Martín Caño]
Siempre ha sido infinitamente generoso conmigo y me ha permitido conocer gente increíble —incluso con magia más poderosa que la mía [F1 a lo Camba]—, y también me acercó a los óvalos americanos cuando en España apenas se hablaba de esta disciplina y lo más cerca que yo había estado de ella era viendo a Tom Cruise y Robert Duvall en Days of Thunder. Le traigo hoy hasta vosotros por dos razones: la primera porque considero un desperdicio no conocerle, y la segunda, porque ahora que el automovilismo norteamericano se ha puesto de moda, me apetecía recordar que hubo quien puso algunos cimientos aquí hace casi una década.







