Qué bien suena lo que suena bien...
Los restos del Macallan 12 años que me regaló Ernesto por Navidades, servidos en vaso ancho, casi tres dedos sin hielo. La Stanwell Calabash bien aprovisionada con tabaco de hebra Mac Baren Mixture, encendido con cerilla, sin prisas. En los oídos Jim Parker. Levántense, damas y caballeros, háganme el favor, voy a despedir a uno de mis maestros...
