Jaguar se consagraba como Campeona del Mundo de Sport Prototipos en la temporada 1987 aunque sin cobrar su pieza más deseada, las 24 Horas, de forma que en 1988 se dispuso a recuperar el trono de la prueba francesa abandonado en 1957, aunque para hacerlo pecó de lo mismo que había estado acusando a Porsche en los tres intentos anteriores, aumentando así su presencia en carrera a casi el doble de vehículos.
En el WSPC había irrumpido con fuerza el Team Sauber Mercedes mientras que la de Kidlington defendía con relativa comodidad su corona obtenida el año anterior. La promesa de un nuevo duelo en la quinta cita del calendario y la presencia de Porsche AG en La Sarthe —Stuttgart no participaba oficialmente en el Mundial—, favoreció que la afluencia de público alcanzase la cifra de 260.000 espectadores, no obstante, la inscripción de vehículos se mantuvo similar a 1987, sumando en esta ocasión 67 solicitudes.
