Poco se puede hacer si todavía hay alguien por ahí, que se muestra incapaz de entender que antes los planos del monoplaza poco menos que se los apañaba cada uno en su casa y hoy prácticamente se los manda la FIA en PDF y por correo electrónico.
Suena muy chusco decirlo, pero en esto de la aventura en pos del espectáculo y la excelencia, la Fórmula 1 ha sacrificado la creatividad como si fuese una apestada, hasta el punto de que hay quien piensa que es cara y por eso ha sido bueno erradicarla, o casi...









