domingo, 30 de junio de 2024

¡A sus pies, don George!


Aquí estamos, donde quieren los pedorros aguafiestas, discutiendo si eran galgos o podencos en vez de felicitándonos por y hablando de George Russell. 

No aprendemos, vamos al dictado de british y anglófilos y no hay manera de salir de la rutina. Russell «hereda» o «la fortuna le sonríe en Austria», y sí por mis cogieron, que decía aquél. Hay que buscar la suerte y no hay que dejarla escapar, y me disculparán ustedes, pero este matiz tiene un mérito tremendo en Fórmula 1, de manera que si a Norris le han podido las prisas y no sabía con quién se medía, George Russell ha ganado legítimamente y a lo grande, que lo cortés no quita lo valiente y ahí estaba el tío, presto a recoger los frutos de la bisoñez de su compatriota.

Fuego Rojo [Carlos Gutiérrez Díez]


Como algunos estáis de vacaciones, otros las recién habéis comenzado, y los menos suertudos andáis descontando las horas hasta que os toque, he pensado aligerar un poquito la carga dramática de Nürbu recomendándoos tres lecturas para este verano [#3LecturasEstivales] que iré visitando desde hoy mismo hasta el próximo domingo. 

No van de Fórmula 1 pero tienen en común que están escritas por tres buenos aficionados a nuestro deporte, que, para orgullo mío, me han regalado su afecto y amistad y son asiduos del blog. 

sábado, 29 de junio de 2024

A ver mañana...


Sensu stricto, lo sabroso del fin de semana debería haber comenzado hace unas horas, cuando se ha celebrado la clasificación para el Gran Premio de Austria. 

Lamentablemente, sí, lamentablemente, gracias a Liberty Media y la FIA, los pilotos han disputado el previo indispensable para la carrera más cansados que el viernes al mediodía, y las Unidades de Potencia y los monoplazas con más kilómetros a cuestas, y, en líneas generales: para nada productivo más allá de un insulso reparto de puntos y la alegría desbordada de los más entregaditos.

Sí por mis cogieron


A estas alturas de la película, más que la salud del deporte me preocupa la salud del personal...

«La igualdad en la F1 es brutal» resaltaba un rotativo —de esos que se leen fuera de España para que la peña se piense que aquí sólo vemos Fórmula 1 después de la ascensión a los cielos de Fernando Alonso—, al respecto de la clasificación de ayer para la rapidita en Spielberg, y menos mal que continuaba «pero no tendrá un sábado complicado (sic) [en alusión a Verstappen] y tendrá que sudar la gota gorda (sic, sic) para lograr la victoria en la Carrera Sprint y hacer la pole de la Clasificación...»

El cepillo de dientes

La clasificación para la Sprint empieza a ser como el cepillo de dientes que introduces en la maleta de viaje, para que, una vez en el hotel, acabes usando el que te ha puesto el establecimiento en el cuarto de baño.

Os confesé que me hacía ilusión que la carrera rapidita no metiera sus sucias manos en el Gran Premio correspondiente, pero con los escasos entrenamientos, la Espada de Damocles de las Unidades de Potencia disponibles sobrevolando el panorama y tal, y que ya hay escuderías a las que se le nota que la tesorería no da para más, etcétera, las Sprint quedan como muy a desmano en el fin de semana y, competitivamente hablando, siguen sin aportar absolutamente nada, más bien lo contrario, pues quitan tiempo para adaptarse y comprender las gomas, por ejemplo. Obviamente, la fase clasificatoria para el sarao supone una insoportable reiteración de nadería.

viernes, 28 de junio de 2024

Breve cuña de publicidad


No le pasa nada a vuestras pantallas, descuidad y no perdáis la sintonía.

Christian Horner es el mismo pizpireto que hace unos meses se vio envuelto en un affaire difícil de catalogar, que ya hemos olvidado, claro, porque somos tendentes al olvido y los que manejan el cotarro lo saben y conocen de sobra cómo enterrar bajo la alfombra la porquería. Un poquito de Geri Halliwell tomada de la cintura o paseando del brazo de su marido y una pizca de familia caminando por el paddock; Herr Doktor suavizando el gesto, Jos abandonando el machete, Chalerm Yoovidhya bajando aún más su perfil bajo, y Adriano Celentano cantando las primeras frases de Il Ragazzo della Via Gluck: «Questa è la storia di uno di noi, anche lui nato per caso in via Gluck...»

jueves, 27 de junio de 2024

¿Dónde está Ben Sulayem?


No es por nada, pero vivíamos mucho mejor con Mel Brooks al frente de la FIA. El tipo, ahí, compaginando sus quehaceres en la Federación con su labor en el cine. Una pena que se le agotara el mandato, y una pena aún mayor que su sustituto ande poco menos que en paradero desconocido desde que llegó a una especie de acuerdo de no agresión con Domenicali.

Me gusta Mohammed, bueno, me gustaba, ya que ahora mismo no sé ni qué decir, que tal parece que después de insinuarse bravío ha vuelto a perder el control del R28 y lo ha esnafrado todito entero contra las protecciones...

Al final, la grava...


Propusimos francotiradores con órdenes de abatir a quien traspasara los sagrados límites de la pista, fosos con cocodrilos y caimanes en vez de bananas de hormigón, pero nadie nos hizo caso. Minas antitanque, trampas punji de bambú afilado, yo qué sé; por lo suave incluso sensores en el asfalto, pero los expertos defendían las decisiones de la FIA y no había nada que hacer porque la grava no estaba recomendada...

Ahora sí. Por esas cosas que jamás entenderé, ahora la Federación ha optado en Spielberg por volver a una de esas soluciones de toda la vida que han funcionado siempre en los circuitos, a la hora de que los pilotos recuerden que hay que circular por lo negro y los comisarios no se hagan un lío anulando vueltas.

Os leo.

miércoles, 26 de junio de 2024

Eddie se deja querer


Mira que el asunto estaba complicado, pero con el retorno de Flavio se nos está agilipollando todavía más y más el personal. 

En fin, las trampas, que cuando las hace un británico o un alemán son bien, y cuando las hace un italiano, o un mediterráneo o un latinoamericano, son mal, todo mal, siempre mal. La ética, la estética, y esa saludable tendencia anglosajona a hacer revisionismo de la historia arrimando el ascua a su sardina, claro...

martes, 25 de junio de 2024

Quien no llora no mama


Mientras en Ferrari alaban la fortaleza mental de Lewis, a éste le ha bastado para reencauzar su destino en Brackley un amago de metapolabocaylanarizynorespiro en Canadá, y una mano negra amiga —lo del color ese que usted me dice se me ha escapado, disculpad—, que acusaba a Mercedes AMG de jugar con la integridad física del astro británico [Mercedes F1 denuncia a la policía un correo que le acusa de sabotear a Hamilton].

Es curioso cómo cambian las cosas. En 2007, sin ir más lejos, resultaba suficiente para que nadie se alarmara tanto, ni mucho menos molestar a la policía, que te metieran mano al vehículo a plena luz del día.