De haber seguido con nosotros, hoy habría cumplido 99 años Amama, aka Doña Leonor de Aquitania —¡Casi un siglo, Mati!—, y, bueno, no es que tuviera muchas ganas de escribir aunque siento que tocaba despertar los dedos pulsando teclas, seguramente porque aniquilo mejor mis fantasmas echando el ratito en Nürbu que con otras modalidades de entretenimiento.
Ayer grabamos el primer episodio, de los tres previstos inicialmente, que Stop & Go va a dedicar a la Versión Inglesa que sigue desdibujando lo que sucedió en 2007 en el seno de la escudería de Woking. Comenzamos bien, riéndonos, como de costumbre, y 24 horas después de su publicación seguimos igual de bien pues ya hemos pisado algunos juanetes de los más altos representantes del Viejo Régimen, esos que digieren mal que la realidad les joda una buena historia.
Aunque escribiré la entrada correspondiente estos próximos días, disfrutad ahora del programa en modo primicia [#271 2007-1ª Parte], pues ya tendremos tiempo de volver a él...
¡Enfin, enfin!, que decía Luis Sánchez Polack, Tip. Hablaba al comienzo del texto de fantasmas y la actualidad me sirve en bandeja una historia triste sobre un fantasma conocido por todos, que podrían haber firmado un Sheridan Le Fanu, un Henry James, un Washington Irving, un Charles Dickens o un Gustavo Adolfo Bécquer, y paro de señalar posibles culpables porque buenos escritores hay muchos pero estereotipos de fantasmas hay bastantes menos, proporcionalmente hablando, claro.
Vamos al lío. Otmar Szafnauer ha encontrado hueco y se ha dicho: ¡mira, pues voy a dar mi opinión sobre la situación actual de la de Silverstone!, y puesto que es agosto y nadie habla de nada, ahí que la prensa se ha hecho eco de sus palabras, olvidando que nuestro querido Sufufu salió por la puerta de atrás de Aston Martin en enero de 2022, y remató la faena abandonando Alpine tras el Gran Premio de Bélgica de 2023 —ni siquiera le dejaron acabar la temporada.
Obviamente, con este curriculum cualquiera de nosotros no levantaba cabeza en la puñetera vida, pero a Otmar lo lleva Diagonal Communications, la empresita de promoción y cabildeo que lidera Matt Bishop, periodista de contrastado prestigio que lo mismo publica en Motorsport un artículo criticando a la de Enstone o a Flavio Briatore, que promueve a su antiguo Director Deportivo.
El caso es que Sufufu se ha creído su papel y yerra en lo básico: Red Bull no es ejemplo de nada. En 2005 el RB1 montaba motor Cosworth, en 2006 cambiaba a Ferrari, pero no fue hasta 2007 que Renault y Newey se encontraron en Milton Keynes, lo que nos deja en dos temporadas y no las cinco de la fábula...
Szafnauer dice saber y rellena huecos, pero los datos contradicen sus argumentos. La Red Bull de entonces no tiene nada que ver con la Aston Martin de la actualidad. Honda está ahí y la verde también, lo que augura un mejor horizonte que el propuesto por los agoreros con la referencia de los coño cinco años. 2026 ya está amortizado, pero 2027 huele a 2009 que te quiquis.
Y eso, que os leo.

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