martes, 31 de marzo de 2026

Pero, pero... [Sotto le Nuvole]


¡Ah, no!, ¡si empezáis a rescatar frases de Ayrton Senna lo lleváis francamente jodido!

Ayer por la mañana grabé un podcast del que, con vuestro permiso, os daré más datos dentro de unos días, y, por la tarde, concluí la entrevista a nuestro próximo invitado en el Voight-Kampff test de Nürbu [Voight-Kampff test]. Desde la pérdida de Amama podéis escucharme y verme otra vez en el SafetyCast [Previo 2026], y oírme junto al buenazo de Álex en la nueva etapa de Stop & Go [Desinformación y Conspiraciones]... 

En todas partes, en todas partes, en cuanto tengo ocasión, repito, incluso aquí desde febrero pasado, separo lo que es Tecnología y Reglamento, porque, de no hacerlo, nunca podría mantener una conversación sobre el libre albedrío como la que tuvieron Cassen y Sazatornil en Amanece que no es poco.

Pero te levantas un día, hoy, por ejemplo, y descubres que duele el cambio de horario de este pasado fin de semana, y, para colmo de males, hay cuatro chiquillos que están monetizando el desencanto que ha originado la aplicación de la Normativa 2026 en las primeras tres carreras de esta temporada [Diríase...] y el poco caso que ha hecho la autoridad competente a los pilotos [El Hogar de los Valientes], y que alguno de estos jabatos incluso ha sacado a Senna de la chistera. Y mira, no, ya no tengo el coño para farolillos.

En 2018 los que criticábamos a saco la actividad hacíamos de malos de la película. Nos habían elegido para ese papel los mismos a los que se les llenaba la boca con el apasionamiento de los cojones mientras se arrastraban como serpientes ganando puestos en nuestra esfera friki, letal como pocas, muy similar al fandom que cancela personajes de series o acaba con ellas, o con libros, o con líneas enteras de cómics o Juegos de Rol...

Todo poder conlleva una responsabilidad, pero aquí alguien se ha olvidado de 2009 y ha aceptado como animal de compañía los resúmenes de carreras y campeonatos que nos servía la FOM en los DVD de entonces y hoy se pueden disfrutar en Youtube, para consumo rápido de todos aquellos que pretenden convertirse en adalides de lo correcto sin invertir demasiado tiempo en investigar y documentarse, aunque, en su momento, fue un material que nos producía hilaridad a los boomers de ahora.

He referido la fecha 2009 un montón de veces estas últimas semanas, por el KERS, por la hibridación, por el tomate que hay montado, por contextualizar, en definitiva, lo que nos vuelve a ocurrir pasados unos años: tecnología prometedora, pero aplicación nefasta vía Reglamento.

Pues bien, aquella campaña la cosa llegó tan lejos y se tensó tanto, que estuvimos a punto de partirnos en dos [El yate de Flavio], y ojito con tomárselo a broma porque hubo un trasfondo del que no suele hablar nadie.

Entiendo que con 9 o 10 primaveras a cuestas en aquel instante, la Fórmula 1 consistía sólo en lo que contaba Antonio Lobato durante las retransmisiones —a ver si retomo este tema—, pero no me vengáis ahora a resolver las cuitas del chivatillo de las monjas con su antiguo jefe, contradiciendo lo que tantas veces habéis defendido. ¿El GOAT es GOAT o, una vez sabido de qué van estas cosas, debemos reconsiderar su estatus y ponerlo en la estantería como figurita de Lego?

Lo que dijo o dejó de decir Senna no arregla esto, vaya por delante, es irrelevante. El populismo tampoco lleva a ninguna parte, jamás, salvo, acaso, a que la bolsa de algunos rebose en euros la mierda en que han tasado la confianza de seguidores y parguelas desmemoriados.

Había que estar allí, supongo, en 2009, para tragar con la porquería que cayó sobre nosotros nueve o diez años más tarde, y para aceptar en 2026, que los que no querían ver se han convertido en los defensores de la verdad porque ahora sí tienen ojos. El caso es que los que escribimos párrafos como éste fuimos nosotros: «A renglón seguido les habría pedido que desenfundaran sus sables y buscaran la gloria y el resarcimiento frente a la afición a galope tendido y al grito de ¡a degüello!», vamos, que este lío es viejo, como el comportamiento humano, como la mayoría de asuntos que atañen a la F1.

De nada. Os leo.

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