jueves, 31 de agosto de 2017

Territorio Ferrari


Si no hubiese escrito el sábado que Ferrari jugaba a la contra en Spa e hizo durante la clasificación lo que tocaba hacer en territorio hostil [Las carreras son en domingo], seguramente hoy no estaría escribiendo esto.

Vettel, en Bélgica, recuperaba el tono que le alababa en abril pasado [¡Bienvenido, Sebatian!]. Desde luego podemos leer su carrera de Bélgica en términos de éxito o fracaso, pero en cuanto a inteligencia, el alemán demostró estar más interesado en preservar su máquina que en vencer a Hamilton en un terreno que venía como guante de gamuza al británico.

Shut up like whore


En foros, redes sociales y mentideros de internet, se ha instalado la idea de que Mercedes AMG ha metido un gol por toda la escuadra a la FIA (y por ende a Ferrari) a cuenta de la mezcla de aceite y de ahí no se apea nadie...

Queda bonito lo de gol por la escuadra, lo reconozco, y podría incluso comprarlo si el portero hubiese hecho amago de intentar parar el trallazo. 

miércoles, 30 de agosto de 2017

En Monza, Mario


Paradójicamente, el último gran año de La Scuderia con Enzo Ferrari al frente fue a la vez tremendamente doloroso y trágico para la rossa. La de Il Cavallino conquistaba el Mundial de Marcas 1982 pero lo hizo pagando un enorme precio.

Gilles Villeneuve perdía la vida en el circuito belga de Zolder el 8 de mayo de aquel año y el número 27 quedará vacante hasta el Gran Premio de Holanda, cuatro carreras después, cuando el francés Patrick Tambay ocupa el volante del canadiense y se suma así a la tremenda labor que está desarrollando en soledad su compatriota Didier Pironi, titular del dorsal 28.

Informe de avances [Bélgica]


Mientras ahí fuera la gente sigue retratándose, y mostrando que al final, estar informado o eso consiste básicamente en tirar de prensa extranjera con el traductor de Google porque aquí no sabemos crear contenidos ni propios ni diferentes, ni aportar otras perspectivas, ni mucho menos mojarnos lo pies, vamos a echar el ratito hablando de auténtica Fórmula 1 porque para lo otro ya está el Sálvame.

Ha trancurrido el Gran Premio de Bélgica y como cosa buena nos ha dejado que sabemos por fin que el MCL32 no era chasis sino podenco, vamos, que sin unidad de potencia hace agua por los cuatro costados. Dicho en cristiano: si hemos llegado hasta aquí ha sido, entre otras circunstancias, obviamente, gracias a que Honda y McLaren se han encontrado hace tiempo aunque si el asunto se muestra delicadito con cualquiera de ellos, los resultados no florecen ni a la de tres.

¡Y más allá!


En mi infinita ingenuidad me ha pasado media vida creyendo en el sentido expansivo y optimista de la coletilla pronunciada por Buzz Aldrin en su famosa frase «Hasta el infinito... ¡y más allá!» [To infinity... and beyond!], archiconocida entre la chavalería gracias al astronauta de juguete Buzz Lightyear, pero ha sido toparme con el engendro de proyecto celebratorio de los 40 años de la mítica de Didcot en Fórmula 1, y descubrir que también puede producir pesadillas: Hasta donde yace Cthulhu... ¡y más allá!, por ejemplo.

Cuanto más lo miro menos entiendo que ha sacado Williams de este año cochambroso, en el cual, mi Felipe y el Lance de Lawrence se han encargado de hacer malo un chasis que prometía lo suyo, impulsado para colmo, por una unidad de potencia que, se dijo, fue la prenda entregada a cambio de soltar a Valtteri allá como en diciembre pasado.

martes, 29 de agosto de 2017

Un clásico


Ferrari ha vuelto a trampear al personal. Adelantando el estreno de la cuarta evolución de su unidad propulsora, podrá consumir junto al combustible 1'2 litros de aceite cada 100 kilómetros hasta que finalice la temporada, mientras que sus rivales y clientes tendrán que joderse y sólo podrán mezclar 0'9 a partir de Mon... ¿Pero qué coño estoy diciendo? ¡Un momento! ¡Ha sido Mercedes y la gente está aplaudiendo por lo listos que han sido los de Brackley...! Oh, wait!

Ya sabemos que los pecados de la rossa son cuantitativamente más graves que los demás. Así ha sido siempre y... bueno... Pero esto de la estrella de tres puntas es, en mi humilde opinión, un mear los pantalones del respetable con el permiso explícito del impresentable de Charlie Whiting y los que ahora mismo ríen la gracia a la anglo-germana pero se quejarán después de lo descompensadito que está todo, explicándonos a renglón seguido y aunque no queramos, que esto es deporte a pesar de que no lo parezca ni por asomo.

35 sensores se balanceaban


Cuando escuché el domingo que Honda no sabía a qué se había debido el supuesto problema que llevó a Fernando a abandonar en la vuelta 25 del Gran Premio de Bélgica, pensé inmediatamente en el sensor que no se había enterado el sábado de que el asturiano abordaba Pouhon con el pie a tabla. Cuando horas después, se insinuaba que Alonso podía haber abandonado la carrera porque estaba hasta las narices y le había dado la real gana, y pensé, cómo no, en que la peña que dice tenernos al cabo de la calle lo que no recuerda es la canción de los elefantes en la tela de araña.

Que un sensor no interprete adecuadamente qué hacen un coche y su piloto entra dentro de las cosas posibles aunque no por ello deje de poner los pelos de punta: ¿quieres reinstalar Windows...? Que la motorista haga caso del conductor y decida meterlo a garajes por si las moscas, parece lógico, aunque entiendo que haya quien coja este rábano por las hojas y haga currículum para que Íker Jimenez lo lleve al plató de Cuarto Milenio como especialista en cosas raras, pero raras raras de cojones.

Moneda de cambio


La reciente renovación de Vandoorne ha producido un pequeño seísmo entre los cazatalentos. McLaren, argumentan, debía haber dado una oportunidad a Lando Norris, indiscutible figura emergente que como todo buen piloto promesa, de momento es más promesa que buen piloto, al menos en lo que a la Fórmula 1 se refiere.

No tengo nada en contra de los jóvenes valores que hacen cola para ocupar un buen volante, pero me hablan de tal o cual émulo de Verstappen, miro luego a Lance y a mi Felipe como titulares de Williams, y se me pasa el calentón como a quien le vierten encima un balde de agua fría, que sé que me entendéis.

lunes, 28 de agosto de 2017

Oh my god!


Creía haber escuchado hace relativamente poco, o leído, o yo que sé, que se había visto a unos cuantos japoneses abandonando Woking, lo que auguraba una inevitable estampida de Honda. Hoy sabemos —o creemos saber, sería más apropiado decir—, que a los del sol naciente no los sacan de allí ni con agua caliente y vinagre...

Ayer mismo os animaba a comprar palomitas [Honda y la sandalia de Brian], aunque transcurridas unas horas, pienso que a lo mejor lo que nos hace falta es tonelada y media de ansiolíticos por cabeza, pues la cosa viene más fuerte de lo que imaginaba.

Caballo de guerra


Si te pasas la vida alabando el W08 de Brackley como si fuese una maquinaria del mismo cuño que sus hermanos mayores (W05 a W07), ocurre que llega una prueba como la de ayer y quedas como el culo afirmando en público que Lewis estuvo francamente soberbio...

Obviamente falla algo en este sencillo diagrama. Si el coche es como los anteriores y no tiene rival conocido, el piloto británico tendría poquito mérito obteniendo la victoria el Gran Premio de Bélgica, incluso consiguiendo el sábado la pole número 68 de su carrera profesional en Spa-Francorchamps. Pero lo cierto es que a pesar de que la disputa fue a la postre bastante previsible en la cabeza, Hamilton destiló brillantísimas sensaciones en un territorio que a priori era propicio a Mercedes AMG sí o sí.