martes, 21 de julio de 2026

Mercancía en mal estado


Dice una parte de la afición argentina que hubo mano negra en la final del Mundial FIFA 2026, que alguien obligó a su Selección a perder en pago a no sé qué afrenta que protagonizó después del partido de semifinales con Inglaterra, y que, obviamente, todo estaba amañado desde antes de que los jugadores de la albiceleste pisaran el césped...

Bueno, conozco al menos mil formas más creativas de calmar el vacío que produce un fracaso de este calibre, aunque lo que me hace gracia del asunto es que, el argumento, en sí, es literalmente el mismo que suelen utilizar muchos fans y especialistas españoles, que se ríen ahora con la ocurrencia de los hinchas australes y les afean el gesto, pero no hacen remilgos a la hora de continuar tragando con aquello de que Hamilton perdió por obligación el Mundial 2007 en la última cita, ya que convenía que sucediera así.

A ver, entiendo perfectamente que no resulta muy exportable admitir que al ídolo británico le pudo pesar la presión acumulada después de su monumental cagada en Shanghai, y, en consecuencia, se lió la chorra con los botones del volante, perdiendo así toda opción de conseguir el título pues apretó el que no debía en Interlagos —azar que le ha seguido sucediendo con el transcurso de los años, no os lo perdáis. 

También comprendo que la prensa inglesa es capaz de retorcer la realidad como un trapo de cocina con tal de salirse con la suya e imponer sus tesis, y, por supuesto, me da la cabeza para asimilar que hay mucho indocumentado suelto que prefiere vivir al dictado de lo que se asegura ahí fuera aunque carezca de la más mínima objetividad.

En estos momentos el afectado por este comportamiento es Leclerc, pero entonces tocaba deslucir el logro de Kimi Raikkonen alzándose con la corona, y nada mejor para ello que diseñar una perfecta parida indicada para bebés y sellada con el letal Made in UK.

Bien, en 2007, la cosa iba, se decía bajo la lógica anglosajona, que la FIA, no contenta con excluir a McLaren del Mundial de Constructores, multar a la escudería y someter a Ron Dennis y Fernando Alonso a escarnio público, precisaba, además, contentar a Ferrari por no se sabe muy bien qué agravio, a resultas de lo cual, Lewis, que en aquella época pasaba por ser un hombre de equipo, acató en Brasil las órdenes que le habían dado y, con absoluta humildad, of course!, aceptó su destino y renunció a su premio fingiendo que se liaba la chorra con los botones del volante, mayormente para que la rossa se felicitara y solazase con ello.

En 2026, anteayer, vamos, la cosa ha ido de que la FIFA, que le retiró la tarjeta roja a Balogun, descontenta con el comportamiento de los albicelestes después del Inglaterra-Argentina, impelió a estos a jugar la final con la obligación de entregarse a España y dejar tranquilo a Unai Simón bajo los palos, básicamente por respeto a los numerosos seguidores del Campeonato y por dar a Infantino la estabilidad que necesita en su cargo...

El detonante es el mismo en ambos casos, y gilipollesco por demás. A la FIA y la FIFA los aficionados les importan un bledo, y a las pruebas me remito. No existe base argumental, pero las conspiraciones no necesitan de esto, sólo precisan que los incautos crean en ellas y las defiendan, de manera que Argentina se mereció la victoria el domingo pasado y Lewis Hamilton no tiene un octavo en su casillero porque, como Feijóo, no quiso y prefirió hacer lo correcto en 2007.

No os molesto más. Os leo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dejando el Mundial de fútbol de 2026 de lado y pasando de las supuestas conspiraciones de turno, aunque como argentino me duela que hayamos perdido, con respecto al campeonato de Fórmula Uno de 2007 y las posibles conspiraciones que pudieran haber sucedido, sería interesante refrescar la memoria y releer la saga que escribió Maese Castellá (QUEPD) en su momento que es una pieza maestra de análisis y escritura, aunque no todos coincidimos con algunos de sus opiniones en algunos puntos de la misma.
Un abrazo desde Argentina de un fiel seguidor desde el primer día y hasta que José decida seguir...
Osvaldo

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

¡Osvaldo! ;)

Lo que cuenta en sus entregas Maese es básicamente «la versión inglesa de lo sucedido», lógicamente depurada por su gran experiencia como periodista, y el principal problema de esta «versión inglesa» es que pasa de largo sobre lo que desvelaron los dos juicios a McLaren, y obviamente, a lo que confesaría en 2015 el propio Ron Dennis al respecto de que la inmadurez y bisoñez de Hamilton fueron los detonantes del desastre de la escudería de Woking —las entregas son de 2011.

En realidad existe otro problema, y es que esa versión en concreto está alentada por Mark Hughes y Matt Bishop, el primero destacado por no dejar que la realidad le estropee ninguna historia y, el segundo, quien después de su defensa de Hamilton en 2007 desde la F1 Racing, pasó a trabajar para McLaren al año siguiente.

Podríamos hablar también de la primera edición de la biografía oficial de Lewis Hamilton, en la que se leía antes de la posterior revisión, que el británico se había coronado Campeón Mundial en el Gran Premio de China...

Además de lo dicho anteriormente, la trama argumental de esta versión original se desmonta observando los datos. Así, Hamilton no llega a Interlagos con una ventaja enorme que aseguraba en la práctica la consecución de su merecida corona, sino con únicamente 4 puntos de ventaja sobre Alonso y 7 sobre Raikkonen.

Para mí es indudable la enorme presión que aguantó el británico en Brasil, quien había tirado a la basura su supuesta comodidad metiendo el coche en la puzzolana de Shanghai...

Pero no me enredo, el propio Maese nos alerta en la primera entrega de su extensa saga, y copio literalmente: «Acepto que empecé recopilando algunos datos para cuadrar algunos supuestos, y he acabado escribiendo un cuento de espías basado en lo que ocurrió. Y quizás al final tendré que poner aquello de que “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”».

Abrazote ;)

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

«y el principal problema de esta "versión inglesa" es que pasa de largo sobre lo que desvelaron los dos juicios a McLaren [y quedó registrado en las transcripciones del juicio]»

Anónimo dijo...

¡No dejo de sorprenderme de tus conocimientos José! Sería interesante leer esas transcripciiones alguna vez como si fuera una novela. Muchas gracias como siempre.