viernes, 6 de noviembre de 2026

Atardecer en Benarés


Nürbu no se iba a olvidar de ti, Ternerilla, hoy menos que nunca pues me has hecho uno de los hombres más felices sobre la Tierra, siempre con permiso de Aititxu, que no está para debatirme un ápice de felicidad, aunque sincerémonos, si por fortuna estuviera, tampoco es que le discutiría nada porque total pa'qué si él siempre se salía con la suya.

Debería estar en Interlagos pero no me ha dado la gana cumplir con la liturgia. 

A tu padre le debo haberme envenenado con todo esto. Cama con cama me contaba en la vieja habitación que compartíamos en Santurce historias de Fangio, de Moss, de Clark, de Stewart o Ickx, de Tyrrell, de Lotus y Ferrari, aunque la mejor de todas me la regaló un difuso 1 de noviembre, cuando abriste por primera vez los ojos. Quién me iba a decir entonces, que aquella niña que nació en Tarragona se iba a convertir con el tiempo en uno de mis bienes más preciados. Amama, hoy, pediría croquetas para cenar y colmar así su infinita alegría...

Shivaan suena a preciosa película y me encanta que hayáis decidido firmarla juntos. Aquí seguiré para lo que necesitéis, mi vida. Os quiero.

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