jueves, 30 de junio de 2011

Burlesque


Dicen que no hay mejor manera de ocultar un árbol que poniéndolo en mitad de un bosque, y el aserto viene que ni pintado para Red Bull, quien ya nos demostró el año pasado y el anterior, que sabe perfectamente cómo hacer para que miremos una mano con la intención de que no observemos lo que hace la otra.

Pegatinas, pantallas, murallas de mecánicos, Sebastian y Mark a boinazos, Webber y Vettel a gorrazos, te quiero, no me quieres, Horner, Newey, Marko, el australiano quiere definitivamente al alemán y salen juntos para chotearse de Ferrari, y ahora viene Marko y nos cuenta que aussie es un madero y que el RB7 va a perder 5 décimas a partir de Gran Bretaña...

miércoles, 29 de junio de 2011

El alunizaje de Jaime y Fernando


He llegado tarde a la polémica surgida por las ásperas contestaciones que supuestamente dieron Fernando y Jaime a los periodistas que les interrogaron tras la calificación del sábado y la celebración de la prueba, el domingo, e inevitablemente he recordado al segundo hombre que puso sus pies sobre la luna.

Edwing E. Aldrin, Buzz para los colegas, es un astronauta que atesora grandes logros en sus manos y sobre sus espaldas. Ingeniero, científico doctor en astronaútica por el MIT, aviador experimentado, participó en los programas Gemini y Apolo, y fue elegido por la NASA para intervenir en una de las mayores gestas que ha llevado a cabo el ser humano, junto a Neil Armstrong y Michael Collins, fundamentalmente por su entereza inquebrantable ante cualquier contingencia, y desde luego por su imaginativa capacidad para resolver problemas.

martes, 28 de junio de 2011

¡Oh, milagro!


Muchas veces me pregunto para qué sirve un monoplaza si no se rompe salvo que medie un accidente.

Sé perfectamente que no estoy solo en esto, y que puede parecer incluso, que mencionar la a mi modo de ver insdispensable vulnerabilidad de los vehículos no venga a cuento en el actual entorno de la F1, marcado por la búsqueda impenitente del salto mortal deportivo a pesar del propio deporte; pero bien que viene, porque la bendita marca propiedad de Bernie Ecclestone va vendiendo por el mundo entero la excelencia automovilística, el máximo, el top, el no va más en cuanto a tecnología aplicada a la competición se refiere, y si en su seno nada dice basta, como viene ocurriendo, resulta de perogrullo sospechar que no se están rozando siquiera los límites del asunto, en contra de lo que se pregona.

Sin título 77


Hace mucho que no comento aquello de que la cultura anglosajona del winner & loser nos está jodiendo la vida, y a pocas horas de que se me ocurriera contradecir a Pedro Martínez de la Rosa, en su comentario acerca de que a Vettel no se le reconocen los méritos que tiene, quiero rescatar el concepto que he vertido en este blog unas cuantas veces, pues me sigue resultando peligroso, amén de desproporcionadamente tonto.

Como sabemos y soportamos, la F1 es un negocio deportivo, y en la parte competitiva de la cosa, el componente de ganador o perdedor se trasvasa rápidamente hacia el económico, dando lugar a hipérboles cuyas raíces son difíciles de definir. Con tanto ruido de fondo y con tantos intereses en juego, ¿cómo valoramos entonces si un tipo es bueno, excelente o sublime?, ¿y cómo hacemos para valorar lo contrario?

lunes, 27 de junio de 2011

El hombre que susurraba a los vehículos


Si tuviera que defenderme ante un tribunal por afirmar reiteradamente y desde hace tiempo que los llamados Difusores Soplados no eran tales, y por haber negado la mayor al respecto de que los Escapes Sopladores o aun los mapa/motor alterados tuvieran algo que ver con el difusor, me jugaría el pellejo mencionando el R31 de Lotus Renault que conduce Robert (el de Vitaly me importa menos), un vehículo que ha asombrado incluso a Adrian Newey, cuyas soluciones tuvieron una réplica por parte de McLaren, y que lleva nada más y nada menos que las salidas de los escapes bajo las entradas de aire de los pontones, a tomar por saco del difusor, aunque hizo pruebas con una posición aún más arriesgada: en los laterales de la quilla del splitter.

Si encuentro hueco, a ver si otro día me extiendo sobre lo que pienso de uno de los diseños más asombrosos y molones que hemos podido ver este año, y que a pesar de los resultados que está obteniendo, ahí anda, dando guerra cuando puede, con un sonido totalmente característico, aunque dependiendo más que ningún otro del bendito concepto de Escape Soplador, y por supuesto, del mapa/motor que retrasa el cierre de la válvula de salida de gases, sino más bien del recorrido que hace el calor por debajo del fondo plano a través de los tubos de escape.

¿Qué está sucediendo?


El asunto de los Escapes Sopladores está originando auténticos regueros de tinta y me apetecía poner mi granito de arena en el tema, con la intención de darme pie en la continuación de la serie Enigma que ya estoy preparando.

Lo primero que necesitamos comprender es cómo funciona el calor, o más adecuadamente, cuáles son los beneficios que aporta al diseño de monoplazas.

domingo, 26 de junio de 2011

La tarea subyacente... [Europa]


Soy usuario de Mac, y el mes pasado y parte de éste lo he sufrido en propias carnes, hasta grabarme a fuego en la frente la cantinela: La tarea subyacente ha registrado un fallo a la salida, que como bien saben los que van por la vida como yo, es un mensaje apocalíptico que no presagia nada bueno, y que reiterado tras cuatro formateos consecutivos del disco duro, daba lugar a comienzos de esta semana, a que me haya tenido que agenciar una nueva unidad distinguida también con la bendita manzanita de los cogieron, porque estoy repleto de periféricos y software, y el sector...

Otro día os hablo del sector de artes gráficas, que hoy toca hacerlo del G.P. de Europa y ya me he comido un párrafo.

1963, Jim Clark


Casualidades de la vida, o no, en un momento en el que todo el mundo apunta a los ingenieros como estrellas del automovilismo competitivo moderno, el repaso que estoy haciendo sobre los campeones mundiales de F1 nos ha llevado a recalar en la figura de uno de los pocos pilotos que han demostrado estar muy por encima de las máquinas que condujeron o conducen.

James Clark (Jim) nació el 4 de marzo de 1936 en la localidad escocesa de Kinkcaldy. Hijo de una familia de granjeros, comenzó a correr a bordo de un viejo Sunbeam a la tierna edad de veinte años, y sin que los coches le supusieran en aquel entonces nada más que una forma de entretenimiento, hasta que dos años más tarde, tras haber disputado algunas pruebas sobre un DKW y un Porsche 1.600, Jean Scott Watson y Jock McBain, le confiaron un Jaguar D con el que comenzó a forjar su aureola de piloto extremadamente suave y fino al volante, amén de rápido, aunque obviamente poco hecho.

sábado, 25 de junio de 2011

Ha llegado la hora


¿Qué sería de esta puñetera vida si no hubiese retos que superar, muros que derribar, bocas que callar, sonrisas que andan buscando abrirse paso para iluminarnos la cara?

Fernando ha estropeado su tercera plaza en la parrilla de salida porque intentaba atraparla entre los dedos jugando a lo que mejor sabe. Ir al límite en todo momento acarrea poder perder algún dedo, porque los pilotos como él corren descalzos sobre una cuchilla afilada en milésimas de segundo, apurada hasta lo indecible, templada en los fuegos alunados del riesgo. Se yerra o se acierta, se gana o se pierde mientras el monoplaza devora jirones de viento, y no hay más. Es así y siempre va a seguir siendo así, porque la sangre de los tipos como el Nano hierve apostando por el todo o nada aunque el saldo sepa a migaja.

Ezequiel 25:17


Con la que comienza esta tarde, quedan hasta final de campeonato nada menos que 12 carreras, que irán sucediéndose una detrás de otra, deparándonos horas y horas de entretenimiento a poco que sepamos entresacar esas cositas que siempre agradecen los auténticos aficionados pero que no están al alcance de todo el mundo.

No pretendo valorar la limpieza de sangre de nadie. Si hay quien se siente lastimado en su orgullo porque hoy pueden hablar de F1 desde un portero de inmueble o un camarero, hasta incluso una señora de la limpieza, reconozco que a mí me encanta compartir tema de conversación con estos supuestos desarrapados, bajando mis propios humos en algunos casos, o ayudando a elevar, si puedo, sus rudimentarios conocimientos de recién llegados, porque en todo caso me siento uno de ellos y siempre saco algo que llevarme a la cartera.