sábado, 30 de junio de 2012

Pequeño gran tipo


Cuando la F1 consistía en echarle pulsos al devenir de las cosas o liarse la manta a la cabeza para deshacer nudos gordianos, Colin Chapman alumbró un vehículo cuyos ecos aún llegan hasta nosotros aunque parezca difícil de imaginar.

Corría el año 1962 cuando el mayor mago que ha habitado entre nosotros parió la idea del monocoque (monocasco), un modelo autoportante que integraba la mayoría de elementos que componen un monoplaza en el propio casco. Hasta entonces, más o menos, lo habitual era que las diferentes partes del coche (motor, depósitos de gasolina, habitáculo, etcétera) fueran alojadas en los espacios que a tal fin habilitaba el chasis, el eje ineludible sobre el que pivotaba el diseño, pero Chapman decidió que la idea que había prevalecido durante décadas no servía a sus pretensiones, de manera que nacía el Lotus 25.

Duelo al amanecer


No contentos con ver cómo un tipo se deshace peleando a muerte con su monoplaza durante un buen puñado de vueltas, lo que nos pone de verdad es verlo, además, luchando aunque sea durante una miserable curva o un giro completo, con otro manús que a su vez se deja las entrañas intentado sacar chispas al suyo... Somos unos puñeteros voyeurs.

Anoche estaba viendo la televisión con la bandeja de la cena en las rodillas, cuando me surgió esta idiotez como la copa de un pino —no seáis indulgentes, ciertamente lo es— mientras se anunciaba no sé qué debate a fondo en Sálvame, y me dije: ¡a ver si va a ser eso! Y a lo peor lo es, y digo que a lo peor porque uno se desgañita en intentar ver las cosas de la F1 procurando atisbar vínculos con el más allá, es un decir, y resulta que el asunto está tan cerquita de la mano que si extiendes los dedos lo tocas, como ocurre con todo ese montón de secretos que desvelan por las tardes Jorge Javier y su tropa de colaboradores...

viernes, 29 de junio de 2012

La muerte prematura


Aunque el ecuador de la temporada se superará una vez haya concluido el G.P. de Alemania (22 de julio, décima prueba natural del calendario), por fortuna el paddock no ha parado de moverse como si hubiésemos dado inicio a la sesión quien dice a la vuelta de la esquina, de forma que a diferencia de otros años, 2012 parece más una montaña rusa que otra cosa. Así, entre pitos y flautas, entre sinvivires y fortunas, Silverstone ya asoma las orejas en el horizonte, para celebrar los 62 tacos que lleva todo esto en pie y para permitirnos descubrir de nuevo, por si lo habíamos olvidado, que los mejores campeonatos son aquellos que proponen mayor número de alternativas, y que los demás, sencillamente se olvidan con demasiada facilidad. Pero este año, además, el G.P. de Gran Bretaña viene a evidenciar testarudamente, que la historia tiene sus normas y que los grandes se han ganado un puesto en ella precisamente por estar siempre o casi siempre en cabeza.

Ahí están McLaren y Ferrari, peleando esta vez con Red Bull, con una Lotus que no es la Lotus que algunos recordamos, como invitada con opciones; y sin querer o queriendo, las cuatro escuderías forman parte de la candidatura oficial a llevarse el gato al agua después del proceso de destilación sufrido durante las ocho carreras disputadas. También está Mercedes AMG, pero ligeramente descolgada, y tras ella, se aprietan los integrantes del elenco que luchan por el puesto de sideshow Bob… 

jueves, 28 de junio de 2012

Una vuelta más, Herr Marko


Tres entradas consecutivas hablando de Red Bull… Cualquiera diría que… Bueno, sí, llevo tiempo diciendo que con la austriaca hay que seguir contando, y me temo que hay que seguir haciéndolo porque no desperdician ni una miserable oportunidad para meter presión a todo lo que se pone por delante mientras tratan de poner la directa para ganar el campeonato, lo que a todas luces dice mucho del pundonor y la seriedad con que se toman la cosa.

Así, como si se tratase del banquillo de Portugal en la semifinal de la Eurocopa de ayer, que saltaba a la mínima, en Milton Keynes no pierden una para evidenciar el maltrato que sufren, quien sabe si con la sana intención de que los ojos del espectáculo y la FIA miren la mano diestra de su mago en nómina mientras la siniestra toquetea el reglamento por ver si da con la tecla adecuada en el RB8, y en este orden de cosas, cómo no, tocaba insinuar el domingo, que el Safety Car había sido sacado sobre el circuito donde se disputaba el G.P. de Europa, con alevoso ánimo de machacar la renta ventajosa que tenía Vettel sobre sus inmediatos rivales.

martes, 26 de junio de 2012

Y sonó la flauta


Dos días son tiempo suficiente como para que las cosas hayan reposado y se puedan utilizar perspectivas de análisis u opinión menos subidas de tono, es un decir, que cuando el corazón manda sobre la cabeza después de haber asistido a un espectáculo que se siente como irrepetible.

El G.P. de Europa queda atrás, y puede que lamentablemente de forma definitiva, porque el año que viene la cita se traslada a Montmeló con la sana intención de que Valencia y Barcelona se alternen a partir de ese momento, pero con la que está cayendo, hablar de lo que pueda suceder en 2014 se hace harto complicado. En todo caso, a mí me gustaría, desde luego, que el Valencia Street Circuit volviera a formar parte del calendario. Es un trazado por el que he sentido siempre una noble simpatía, de forma que lo he defendido como un tilkódromo bastante aceptable e interesante, que a mi humilde entender ponía su aquél a cada temporada.

lunes, 25 de junio de 2012

El embudo de Adrian


Ayer pudimos ver de nuevo a Sebastian yendo como sobre raíles, a velocidad de crucero y sin despeinarse hasta que el RB8 dijo aquello de ¡hasta aquí hemos llegado, compañero!

Quien más y quien menos sintió una convulsión en la fuerza porque tanta suavidad sonaba rara de narices, y más si cabe en un vehículo que hasta hace poco parecía un coche normal y no uno de scalextric, pero en fin, como doctores tiene la Iglesia y la FIA sigue tragando propuesta tras propuesta con tal de que venga de Milton Keynes (tiempo tiene para ilegarlizarla sin penalizar con puntos su uso), lo mejor que podemos hacer es prepararnos para lo peor, porque hay miga en el asunto y tiene mucho que ver con aquella forma que tenía yo de entender los Dobles Difusores a la manera de la navaja de Ockham, en su forma más sencillita, sin esfuerzos, vamos.

domingo, 24 de junio de 2012

El octavo pasajero [Valencia]


Si me suele molestar tanta ingerencia de la FIA en las carreras, es sencillamente porque sé perfectamente que cada prueba lleva en sus entrañas los ingredientes necesarios como para que el espectáculo aflore, y que sólo hace falta un maldito detonante para que éste salga a la luz como por arte de magia, y no de la artificial, sino de la auténtica, de esa que te pone el vello de punta.

Así, esta tarde, por encima de las estadísticas y las previsiones más agoreras, por encima de la corteza de miras y la silicona, sobre el Valencia Street Circuit ocurría el milagro de que antes de retirarme de todo esto pueda decir que he vuelto a ver una auténtica carrera, de las de cabo a rabo, de las que hacen que la F1 se llame así, de las que jamás se olvidan.

Gincana valenciana


Mientras escuchaba ayer hablar a Marc Gené sobre la cantidad enorme de errores que se cometían sobre el Valencia Street Circuit, fundamentalmente en la apreciación de la zona correcta de frenada, no pude por menos que pensar en lo estúpidas que resultan las maneras de la FIA (con el consentimiento de los equipos, para qué negarlo) a la hora de comprender la competición y por ende el espectáculo.

Si ya disponíamos de una taza de muestra con el asunto de la reducción del espacio dedicado al uso del DRS respecto al del año pasado, toda vez que la experiencia y los datos obtenidos en 2011 se tiraban directamente por el retrete para dar paso a nuevas experiencias y nuevos datos que, seguramente el año que viene tampoco servirán de nada, la elección de neumáticos para la prueba valenciana venía a incidir en esa tonta forma de entender las cosas a la que aludía en el primer párrafo, y que consiste lisa y llanamente en ponerlo difícil porque sí, y además con una arbitrariedad que asusta.

sábado, 23 de junio de 2012

Cosas del setup


La prima de riesgo nos está haciendo más daño del que pensamos. Esta misma tarde, sin ir más lejos, cuando Fernando se ha quedado a las puertas de la Q3 con un tiempo que le habría permitido salir séptimo mañana (1’38”707), quien más o quien menos ha pedido que Mariano Rajoy saliera a explicarnos lo que había ocurrido, como si ello fuese tarea fácil con lo a mano que quedan para esas cosas Sáenz de Santamaría, Montoro o De Guindos.

El caso es que bajo mi humilde punto de vista el asunto tampoco da para tanto como para montar un debate del estado de la nación, menos un pollo. Ferrari llevaba pensando más en la carrera de mañana que en la calificación de hoy, desde que aterrizara en Valencia. 

viernes, 22 de junio de 2012

El junco y el árbol


Cuando el sueño de luchar por el campeonato 2012 era eso, un sueño que se nos iba a ir de las manos al de poco porque la propia Ferrari afirmaría con los primeros tropezones que el camino iba a ser largo y lleno de baches, sonaba la figura de Rory Byrne como escapulario contra los vampiros. Luego… Bueno, luego, cuando las cosas parecían torcerse sin remedio, al sudafricano lo olvidaron incluso los papeles que habían manchado de tinta su nombre.

Vivimos tiempos difíciles, tan estúpidos que esta tarde, los heridos soñamos con que Grecia arruine la Eurocopa a los alemanes por aquello de enseñarle el dedo corazón al destino, aunque sea en la bobería ésta que llamamos deporte, sin que nos importe un carajo que lo que ocurra hoy en el campo o suceda el domingo sobre el Valencia Street Circuit, el lunes sin ir más lejos, no nos servirá absolutamente de nada cuando tengamos que vérnoslas de nuevo con esa crudeza que nos mira siempre de reojo mientras nos enseña el colmillo y babea hebras de mala entraña.