martes, 31 de mayo de 2016

Angelito en 13 instantáneas


Una de las cosas que más me atraen de Lewis Hamilton es su capacidad para generar polémica sin mancharse las manos. 

El de Stevenage es espectáculo puro, pero hay miedo a crucificarlo, tanto, que 48 horas después de su enésima salida de pata de banco, seguimos debatiendo sobre si la flor que tiene en salva sea la parte le venía de serie o por el contrario, es Charlie Whiting quien se empeña una y otra vez en mantenérsela bien colocada entre los dos cachetes del culo, por aquello de que sin el británico, este campeonato sería aún peor de lo que es, y eso a pesar de que sus carreras son de las que hace años no disfrutábamos.

lunes, 30 de mayo de 2016

El nagual


No se pasa de héroe a «cero» en unas horas, como se insinúa por ahí, de la misma manera que no se podía pasar en pocos días de «cero» a héroe en Barcelona. Son formas de hablar, convenios que utilizan los escritores y periodistas con sus lectores para hacerse entender, formatos que aceptan estos últimos, a veces a regañadientes, con tal de no perder el tren...

Acabo de salir del programa de esta semana de SafetyCast y no hemos hablado de Max porque en el fondo, lo suyo de ayer tampoco fue tan importante como se nos quiere hacer ver. 

El alcantarillazo


McLaren salvó los muebles en Mónaco y aunque hay quien exige más a Woking, deberíamos aceptar que «salvar los muebles» ya es un logro estimable para la británica, aunque comprendo que puede no satisfacer a casi nadie. 

En todo caso, recuerdo al inicio de esta entrada y por aquello de que a mí tampoco se me olvide, que la de Ron Dennis tenía como objetivo para esta temporada estar habitualmente en los puntos, y que con seis pruebas disputadas, empieza a ser normal ver a sus coches peleando en la montonera, no como sucedía el año pasado, cuando florecían las velas y las oraciones encaminadas a conseguir el favor del Altísimo para que los vehículos 22 y 14 terminaran al menos alguna carrera.

domingo, 29 de mayo de 2016

Webberismo nivel Dios [Acto II]


Todavía habrá quien esté sopesando a estas horas cómo la estrategia ganadora para Daniel Ricciardo consistía en llamarle a boxes en Montecarlo, precisamente cuando liderando la carrera, a los mecánicos de Red Bull les tocaba el momentito del pis, las aguas mayores o el austriaco y sacrosanto hurgarse la nariz.

Por lo que se ve, puedes pasarte todo 2015 dando el coñazo con que estás en Fórmula 1 unicamente para ganar, amenazando con que te vas como no te suministren un motor pata negra, ciscándote en tós los muertos de Renault y poniendo carotas hurañas ante las cámaras, pero cuando tienes en la mano lo que quieres, impartes una magistral de gilipollez supina en un circuito que te venía como un guante de gamuza.

Lo que yace eternamente


Si algo me fascina de Force India es su contrastada capacidad para sobrevivir a toda costa. Ayer, por ejemplo, no daba un céntimo por ella en calificación y sin embargo, me tuve que comer con patatas mis augurios y palabras del mediodía.

Sin embargo, y contrariamente a lo que se puede pensar, no me supuso un trago amargo sino uno bastante dulce porque la india es de esas escuderías que siempre tienen lugar en mi corazoncito de aficionado maudit.

viernes, 27 de mayo de 2016

Life on Mars?


A Sebastian le está cayendo la del pulpo. Ahora dicen de él que no es el mejor piloto del mundo, fíjate qué cosas. 

Lo malo del asunto es que quienes afirman tal cosa son los de siempre, los que se empeñan en que elijas KAS naranja o KAS limón, no vaya a ser que te dé por enamorarte de los dos. Los que estadística en mano, repiten para que te entre en la cabeza, que en prueba científica y con ojos vendados, el público elige Pepsi en vez de Coca-Cola aunque esta última siga siendo la chispa de la vida, sin asimilar ni a la de tres, que a lo peor, a ti, este tipo de bebidas te la traen al fresco...

jueves, 26 de mayo de 2016

Carros de fuego


En deporte, la falta de fe es tan contraproducente como el exceso de optimismo, lo que me lleva a escribir esta entrada aunque no tenía previsto teclear más por hoy.

Es jueves, han terminado los libres 1 y 2 en Mónaco, y en cuanto a McLaren se refiere, ya tenemos oleadas de pesimismo inundando internet. Y lo comprendo, que conste, pero no lo comparto, fundamentalmente porque hice deporte en mi tierna juventud y soy tremendamente competitivo en mi actividad profesional, y en definitiva, porque sé perfectamente que sin ilusión no hay deporte que valga.

La excusa perfecta


De todas las ratoneras que conozco, Mónaco es, sin duda, una de las más bellas, y no tanto por su supuesto glamour (leer en francés, por favor, siempre suena mejor), más bien, porque como metáfora de nuestro deporte, su Gran Premio vale quintales.

Hace tiempo, leí decir a alguien que la Fórmula 1 le encandilaba porque es una versión de bolsillo del capitalismo más duro. Entiendo que no se refería al manchesteriano, sucio, siempre incómodo, sino al otro, al que con una firma o un apretón de manos, define sobre una mullida moqueta si el futuro para miles de seres humanos será cielo o será infierno sobre la Tierra.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Dicen que es segura


Las hay peores —a la foto me refiero—. La imagen corresponde a la curva número 8 del circuito de Bakú, donde próximamente se celebrará el Gran Premio de Europa coincidiendo en fin de semana con las 24 Horas de Le Mans. Angosto giro a izquierdas, en pendiente y a ciegas. Le Raidillon invertido y con tamaño de andar por casa. Pináculo de la bizarría de la FIA. Metáfora sobre dónde venimos, adónde vamos y qué carajo hacemos en cuanto a la máxima disciplina del motor se refiere. Dicen que es segura...

También cuentan que Tilke se puso pálido en cuanto posó los suyos a los pies de la torre. Estaba bien sobre plano, donde los arquitectos sueñan sus mejores sueños, pero anda que si con tanta vibración se desprende uno de los sillares, o dos, o se desequilibra y cae uno de los merlones...

martes, 24 de mayo de 2016

Allí y aquí


Los pocos debates sobre Fórmula 1 que hay en redes sociales, no son sino una muestra más de que la realidad nunca es lo que parece y si parpadeas, puedes perdértela, que diría Gonzalo Serrano.

El grueso de las discusiones se ha trasladado a ese nuevo invento del diablo que se hace llamar Comunidades de Telegram, ya que hoy es el día en que si pretendes ser alguien debes participar en al menos tres de estos grupos, y si te tienes en suficiente estima, debes haber fundado uno o estarás totalmente perdido.