viernes, 13 de julio de 2018

La sonrisa japonesa


La maldad se ha instalado entre nosotros. Ha sido ver a Tanabe san con cara sonriente junto a Christian Horner y Helmut Marko y que a todo el mundo le haya dado por imaginar cómo será la foto de la ruptura si las cosas no salen como se espera.

Y el caso es que hay miga para hacer pan y quieras que no, da la sensación de que con aplicar el modelo Woking ya podemos ver el futuro como la bruja Lola. Y digo que hay miga para hacer otana porque el proyecto Red Bull-Honda empezará con mejor pie que el de McLaren-Honda. De hecho ya ha empezado, por abajo, por los cimientos, como se contruyen las casas.

Aparte de los añitos de exploración y experimentos que se ha metido Sakura a cuenta de la británica, que también cuentan lo suyo, Honda se está haciendo fuerte en una aventura con pocas o nulas complicaciones que desemboca en Milton Keynes. Toro Rosso ha estado dando alojamiento y comida a la japonesa con el fin de que se quedase en la entente del sr. Mateschitz, y la nipona se queda, y lo está haciendo como se propuso a McLaren y Ron Dennis no quiso aceptar [Si trabajar con otros no es bueno para McLaren, en Honda no queremos].

En cristiano, que queda mejor: se ha concretado para Honda la vieja aspiración de disponer de dos equipos para avanzar más rápido y progresar antes.

No pudo ser entonces, ni pudo ser con Sauber [Sauber rompió con Honda por miedo a McLaren], pero va a ser con Red Bull como pináculo de la actividad y Toro Rosso como secundaria de lujo. Cuatro vehículos, y no cuatro cualquiera, sino cuatro que pertenecen a una misma estructura y trabajan al alimón, como es de sobra conocido.

Entiendo el cachondeo de la gente. Honda tiene malas credenciales en la actualidad y lo de Red Bull apostando por la del sol naciente parece un doble salto mortal sin red. Pero queridas y queridos, el RB15 de 2019 ya tiene que estar más que planteado en sus líneas maestras y sabe perfectamente qué corazón va a llevar porque ya está latiendo en los monoplazas de Faenza.

Toro Rosso puede permitirse todos los lujos que desee a partir de ahora. No importará penalizar por cambio de componentes, por ejemplo, lo importante será tenerlo todo listo para cuando la unidad de potencia del año que viene encaje en el coche de Milton Keynes, y esto, admitámoslo, jamás ha sucedido en la historia reciente de McLaren porque Ron Dennis se empeñó en que fuera así.

Riámonos, no seré yo quien borre la sonrisa a nadie, pero el proyecto Red Bull-Honda no se parece en nada al de McLaren-Honda.

Y eso, que os leo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Red Bull ya puede ir probando cositas del coche del año que viene en los TR de este año con motor Honda. Así en 2019 el propulsor japones y el coche de newey tendrán una alta probabilidad de compatibilidad. Sin depositos de aceite mal diseñados ni nada por el estilo.

Mauricio orellana orellana dijo...

Lo que me llama un poco la atención es que los sponsor de redbull no se allan opuesto a la firma con honda. Ya que muchos sponsor que tenia mclaren en la unión con honda. Migraron a Redbull y no tanto por efectos de publicidad si no bien q esa union mclaren-honda no era buena para sus intereses.

Anónimo dijo...

Lo dicho. El villano se queda con la chica al final de la película. Redbull apuesta todo a ganador, y Maclaren se levanta de la mesa para no quedarse a una mano por delante y la otra por detrás.