Como colectivo nos retrata bastante bien que en escasamente una semana hayamos pasado de valorar la valentía de Felipe Massa por decir lo que pensaba (sic), a prácticamente mandar a la huerta a Checo Pérez por decir lo que piensa.
La cosa se está poniendo calentita para los gurúes de chichinabo que amamantan a su grey con mandangas, además del de Guadalajara y otros muchos, Bratches, Sean Bratches, sí, la mano derecha de Chase Carey para lo económico de Liberty Media en la Fórmula 1, también ha puesto las cosas en su sitio: «I think he’s right and we have a plan to fix it. I wish he was around for another 10 years to be part of that» [F1 wants Alonso as ambassador despite criticism].

