La entrevista de Ibai Llanos a Lionel Messi ha levantado un revuelo de mil pares de narices entre quienes la disfrutaron, así como, aquí viene lo cachondo del caso, entre aquellos que se han sentido agraviados de una u otra forma por el bilbaíno y sus logros mediáticos.
Ibai es un fenómeno que no requiere por mi parte ni una mínima aclaración, faltaría más. Los otros sí; en sentido estricto merecen alguna que otra colleja porque su desidia con su profesión es responsable del éxito del comunicador español, ya que esta actitud no es de ahora sino que viene de muy antiguo, tanto que ha permitido deslizar el teórico compromiso informativo de los medios con sus lectores, oyentes o televidentes, hacia áreas donde se funden espectáculo e información.
