viernes, 26 de enero de 2018

Sauber rompió con Honda por miedo a McLaren


Dicen que dos noticias juntas se entienden mejor. Ayer conocíamos, por ejemplo, que Frédéric Vasseur se había limpiado el asunto de Honda con Sauber inmediatamente después de haber tomado las riendas del equipo suizo, y con ello seguimos el día después a pesar de que leyendo la información completa se entrevé perfectamente que lo hizo por temor a que Woking dejara sin cajas de cambio a Hinwil.

El titular es más o menos el mismo en todos los sitios a estas horas [Vasseur canceló el acuerdo Sauber-Honda una hora después de su llegada], y entretanto, el meollo de la cuestión se ha convertido desgraciadamente en un asunto anecdótico y totalmente secundario.

Podemos preguntarnos cómo es posible que una escudería no pueda elegir lo que más le conviene en cuanto a motorización o cómo es factible que un proveedor tenga la llave del futuro de un equipo y su sombra comprometa la evolución de un fabricante, porque eso es lo que tenemos sobre la mesa, pero mejor no nos tomamos la molestia.

Los campeonatos son al final un montón de números que se esgrimen para cerrar la boca al rival, y por no convenir en este punto, no conviene ni plantearnos cómo una empresa como McLaren pudo suponer en julio una amenaza para su entonces socio cuando en abril se felicitaba en Twitter por el acuerdo con Sauber: «Grandes noticias para el equipo y una oportunidad de doblar el tiempo de investigación y desarrollo en 2018» [Sauber llevará motores Honda en 2018], y más si cabe cuando el suministro a una segunda escuadra había sido el principal escollo en 2016 para el desarrollo adecuado de la unidad de potencia nipona [Si trabajar con otros no es bueno para McLaren, en Honda no queremos].

Tampoco tiremos de hemeroteca. En todos los medios y citas comprobaremos cómo Vasseur pasó entonces por pretender resolver el asunto Honda cuanto antes, cuando ahora conocemos que lo que estaba intentado zanjar era la continuidad de Woking como suministrador de cajas de cambio...

No me digáis que no es tierno todo esto que estoy contando...

Me enternece, lo digo en serio, es canelita en rama. Te pones a tirar del fleco que ha dejado suelto el bueno de Frédéric y lo que aflora es, que tal y como empezamos a dibujar en otoño en Nürbu, hubo efectivamente operación de acoso y derribo contra Honda y que lo de la reunión de Monza fue un simple paripé con intención de sacarle las castañas del fuego a Renault porque a la japonesa ya le habían segado la hierba bajo los pies [¿Quién ha salvado a quién?].

Tal vez todo se reduzca a que los titulares de las noticias equivocan más que aclaran, pero me parece más indicado decir que Sauber rompió con Honda por miedo a McLaren que salir con que Vasseur canceló en un tiempo récord el acuerdo de Sakura con Monisha.

Pasad buen día. Os leo.

2 comentarios:

enrique dijo...

Las cajas de cambio de Toro Rosso las hará McLaren? Me gustaría saber cuantas cajas de cambio rompió McLaren en 2017. Igual nos llevamos una sorpresa y no era Honda el demonio.

Ricardo wa dijo...

La verdadera pregunta es porque motivos regreso Honda a esa piscina de escualos?