Iba a titular esta entrada «Me gusta el negro» o «Negro dominante», pero he intuido que se podía equivocar con la conocida canción de Georgie Dann, o malinterpretar a cuenta del reciente fichaje de Ferrari, y he preferido aludir al lugar al que vamos, un espacio virtual donde no harán falta tantos colorines como extraña la gente en los monoplazas presentados.
En ese idílico paisaje veremos las carreras a través de unos artilugios que nos mantendrán interconectados mientras disfrutamos de las pruebas a la vez que de nuestras redes sociales, el canal de Karlos Arguiñano, nuestros gurús preferidos, la parienta y sus cosas, la churri, su marido, el saldo del banco y las operaciones de trading, el correo electrónico y vaya usted a saber qué nueva ocurrencia de consumo, porque publicidad habrá a cascoporro.

