El podio de Billy Monger en Oulton Park, durante la primera cita de la F3 Británica y, por qué no, también la victoria de Flick Haigh en el mismo circuito, aunque en la competidísima categoría British GT, han puesto patas arriba las arraigadas creencias del deporte del motor y han hecho temblar sus cimientos, así, de una tacada.
Las mujeres no pueden y los tullidos tampoco, que el motorsport is dangerous y en esencia sólo resulta apto para héroes enteros que gasten gayumbos, normales o de la suerte como los que usaba mi Felipe cada fin de semana de carrera. Y ahí, Robert, de tapadillo. Que según Villeneuve puede estar magreando el FW41 de 2018 para que Stroll o Sirotkin no levanten cabeza y él tenga una oportunidad, aunque para ello, se haya hecho necesario que le retoquen el coche con la intención de que ése su brazo derecho tontorrón goce de un espacio que no necesitan ni el canadiense ni el ruso.
Las mujeres no pueden y los tullidos tampoco, que el motorsport is dangerous y en esencia sólo resulta apto para héroes enteros que gasten gayumbos, normales o de la suerte como los que usaba mi Felipe cada fin de semana de carrera. Y ahí, Robert, de tapadillo. Que según Villeneuve puede estar magreando el FW41 de 2018 para que Stroll o Sirotkin no levanten cabeza y él tenga una oportunidad, aunque para ello, se haya hecho necesario que le retoquen el coche con la intención de que ése su brazo derecho tontorrón goce de un espacio que no necesitan ni el canadiense ni el ruso.

