Llegamos a Interlagos, hay previsión de lluvia para este fin de semana, y lo único que se me ocurre escribir es lo que tantas veces hemos reclamado sin que nos hayan hecho puñetero caso, claro está.
El José Carlos Pace debería cerrar todos los calendarios, incluso ahora, cuando nos hemos acostumbrado a que el final de la sesión se firme en Abu Dhabi, deberíamos volver al trazado paulista para celebrar aquí un funeral por todo lo alto, con todos los honores, a lo Nueva Orleans, con música, caballos negros y pasacalles, que despida la temporada como Dios manda, básicamente porque debería estar prohibida otra forma de hacerlo.
