El nazismo ha llegado al poder a comienzos de 1933. Adolf Hitler tan sólo es por entonces el Reichskanzler, Canciller de Alemania, mientras que Paul von Hindenburg seguía siendo el Presidente de la República y batallaba como podía con su avanzada edad, su delicada salud, y un Estado que se desmoronaba, incapaz de contener el empuje del Nacional Socialismo.
Al sur, en Italia, Benito Mussolini tiene prisa y en su refugio de Villa Torlonia mantiene constantes reuniones durante aquella primavera con empresarios y prohombres del país transalpino. La nación les necesita y el esfuerzo debe ser máximo...
