Yo a esta señorita la respeto porque sí. Ni Wimbledon ni leches, Garbiñe me puede a casi todo lo que podría ponernos juntos compitiendo en algo.
Incluso a juventud me gana, y no soy tan idiota como para venir ahora con monsergas paternalistas porque ella ha sido capaz de llegar donde yo no llegaré en la puñetera vida y en el fondo me jode. Que no me fastidia, entendedme. A mí no, de verdad. Hablo en general porque como decía en la primera línea, para mí sería un honor doblar la rodilla ante un ser que considero superior, muy superior aunque gaste braguitas en vez de gayumbos.
