Mi Felipe (Massa) ha encajado por fin en ese neomundo que conocemos como Formula E y ya hay quien insiste en que lo deje, como si el bendito invento de Alejandro Agag y compañía no consistiese (de momento) en reciclar una buena parte de esas cosas que abandona en el armario su hermana mayor la Fórmula 1.
La última vez que hablábamos del paulista vine a recalcar esto mismo: es encomiable su actitud.
La última vez que hablábamos del paulista vine a recalcar esto mismo: es encomiable su actitud.
