Hélio Castroneves se diponía a ganar su cuarto Borg-Warner Trophy, pero imagino que ni él lo sabía cuando sonó «Ladies and gentlemen, start your engines» por la megafonia.
El brasileño partía desde la octava posición (penúltimo en el Fast Nine), y aunque la plaza no era mala, ya que estar en la tercera línea de parrilla en el Indianapolis Motor Speedway nunca es malo, las 500 Millas son una carrera tan especial que no hay nada seguro ni descartable. Scott Dixon arrancaba desde la pole, acompañado por Colton Herta y Rinus Veekay, Àlex Palou ocupaba el sexto lugar, Pato O'War el décimo, y, protagonizando la anécdota reseñable, Will Power, ganador de la Indy 500 de 2018, salía por delante de Simona De Silvestro tras haber conseguido billete en el Bump Day.

